Ya no es sorpresa. Es una confirmación. Mariano Navone dió un salto de calidad en su tenis desde hace casi tres meses, cuando Alberto Mancini se convirtió en su entrenador. Destrabó el potencial del nuevejuliense que, en este período ganó dos torneos y mañana ira por el tercero cuando defina el ATP 250 de Ginebra frente a Learner Thien, luego de romper los pronósticos al ganarle al noruego Casper Ruud en la semifinal. El resultado fue 7-5 y 6-2 en una hora y 41 minutos de juego.
La victoria del nuevejuliense cortó una larga racha negativa para los tenistas argentinos de no poder pasar de las semifinales. El último fue Guillermo Pérez-Roldán en 1989. La talla del rival también le da mucho más valor al triunfo, ya Ruud también viene en racha y fue tres veces ganador de este torneo. El fin de semana pasado, el hoy 17 del ranking ATP, disputó la final del abierto de Roma frente a Jannick Sinner.
El noruego trató de imponer el peso de su experiencia y la regularidad de sus golpes desde el fondo. Pero se topó con un Navone implacable que defendió con gran intensidad física y castigó de forma reiterada con su revés paralelo. El quiebre definitivo en el undécimo game inclinó la balanza para el argentino, cerrando el primer set por 7-5.
Ese golpe anímico desmoronó la resistencia del noruego. En el segundo set, Ruud comenzó a evidenciar el desgaste físico acumulado tras sus exigentes semanas en el circuito y optó por una estrategia ultraagresiva de intercambios cortos que no surtió efecto. Navone mantuvo la consistencia, consolidó sus ventajas en el marcador y selló el triunfo definitivo con un sólido 6-2.
La agenda de Navone para el fin de semana dice, sábado final de Ginebra y domin go debut en Roland Garros





