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Por Juan Manuel Jara
El fin de semana del 18 al 20 de septiembre, una mezcla de nostalgia y glamour automovilística invadirá el autódromo “Guillermo Maldonado” de 9 de Julio. El Club de Automóviles Sport (CAS) viene a disputar una de sus habituales carreras en nuestra ciudad. Pero, qué es el Club de Automoviles Sport (CAS)? Esta simple pregunta se la hicimos a Manuel Eliçabe, miembro del club, quien, en diálogo con “Un Plan Perfecto” (Supernova 97.9), dijo que “es algo fácil y a la vez difícil de explicar. El club fue fundado el 10 de marzo de 1948 y sigue activo. Nació de un grupo de amigos que tenian autos sport y ganas de correr carreras. Y ese espiritu continua al dia de hoy”.
Qué clasificaría para ser considerado un auto sport? Manuel dijo que “Internamente lo seguimos cuestionando en el CAS. Y lo ejemplificamos con algo que es un tanto gracioso. En uno de los reglamentos del club de 1948 lo define como cualquier auto que se destaque como tal, una definición que, en realidad, no dice nada. En el fondo, es el tipo de auto que el CAS identifica para sus actividades. Hoy el Club tiene dos diferentes carreras de pista pero también eventos para autos clásicos sport como las Mil Millas Sport, que se corre anualmente en noviembre en la zona de Bariloche. Son actividades diferentes pero los socios participan de las ambas”.


UPP– Son autos de colección?
ME – En lo que es Mil Millas sí, pero en las categorias de velocidad se mezclan un poco más. Lo que vamos a ver en 9 de Julio son distintas categorias del propio club. Por ejemplo, la Sport Velocidad, que son autos sport puros, es decir, abiertos, de dos plazas, de fabricación argentina, como el Lotus Seven. Está la categoria Gran Turismo donde ves BMW, VW Golf de los 80 y 90, Renault Fuego, que es una categoria de velocidad pura. Después tenes la categoría Desafio Turismo Nacional que son autos historicos y ahi van a ver Peugeots 504 versus Fiat 125. Y tambien tenemos dos monomarca de autos más actuales, una con Mini Cooper de hasta 10 años atrás y la Fiat Linea que acompañaba al TC 2000. Es un menu muy amplio, pero siempre con el espiritu del CAS.
Actualmente el club cuenta aproximadamente con unos 150 socios, tiene su sede en Victoria, y además de las actividades deportivas, sean de velocidad o de regularidad, organizan noches temáticas. En agosto homenajearon la figura de Alejandro de Tomasso, creador del clásico De Tomasso Pantera. Alejandro era argentino y socio del CAS. La próxima noche temática será sobre autos japoneses. “Tenemos actividad en la sede y en la pista. Los lunes nos juntamos a cenar y comentar lo que pasó el fin de semana”. Participar de los eventos es más fácil que ser parte del club: ”Participar del evento cualquiera que tenga un auto homologado de pista o regularidad se anota y puede hacerlo. Para ser parte del club ya es otra cuestion social”.
Las categorias de velocidad estan homologadas por el ACA con todas las medidas de seguridad que requiere una carrera de pista. Casi todo el calendario anual lo realizan en el Gálvez, con una o dos fechas para salir al interior. “Normalmente se hacia una fecha por mes. Por la obra del Gálvez hoy estamos haciendo cada 45 días. Es un calendario exigente por ser algo amateur, de marzo a noviembre”, explica Eliçabe. Este año estuvieron en Concepción del Uruguay, Junín y San Nicolás. No será la primera vez que lleguen a 9 de Julio. Según Manuel, ya lo hicieron a fines de los 80.
El cronograma de actividades es similar al de cualquier fin de semana de otra categoria. Viernes entrenamientos, sábado clasificación más alguna competencia y el domingo, un entrenamiento matinal para ajustar o reparar algo y la carrera final. Manuel explica que vamos a ver equipos que van con cinco autos y está quien carga su auto en el remolque y sale. Y lo define claramente: “Hay mucho entusiasmo, amateurismo, pasión, pero también ganas de acelerar y tomárselo en serio”.
Cada miembro del club tiene su historia que lo une a los autos. Manuel no escapa a eso, es más, lo trae en el adn. Su familia siempre estuvo vinculada al automovilismo nacional. El padre de Manuel siempre quiso correr, pero su familia no lo dejó. Pero a su tio sí, y su padre le hacia de apoyo. En los 70, por su amistad con Juan Manuel Bordeu, se lanzó a apoyar y auspiciar a varios pilotos. A fines de los 80 pudo canalizar su pasión en el CAS. Y Manuel heredó esa pasión, pero no la tuvo tan fácil tampoco. La primera carrera que vió fue a sus 11 años en Bahia Blanca, pero tuvo que esperar hasta el año 1999 para terminar de convencer a su padre que lo dejase correr en pista, más allá de las de regularidad. Manuel tuvo un apoyo, el “Brujo” Lepaile y su familia, que terminó de ablandar a su padre y, finalmente, puso el semáforo en verde para que pueda dar rienda suelta a su pasión. Aunque nunca supo qué le dijo para que aflojase: “Yo nunca me animé a preguntar qué le habia dicho. Lo único que sé es que en el año 99 aparecí corriendo!”
Un viaje le va a impedir a Manuel estar en la fecha en 9 de Julio corriendo con su BMW 328 Coupé del 95 en la categoria Gran Turismo: “Es muy divertido y demandante. Es sacarse las ganas e intentar mejorar. Hay mucha pasión”.
La entrada al evento es gratis ya que el club es sin fines de lucro y con la intención que la actividad crezca. La gran diferencia, explica Eliçabe, con otras categorias es que son un club que tiene categorias de velocidad, un espíritu que se cuida mucho: “Por ahi somos unos personajes raros sin darnos cuenta, pero la van a pasar muy bien porque es un automovilismo parecido al profesional pero más relajado. Uno puede entrar mirar, tocar todo casi, si te dejan, y charlar con la gente. Es un ambiente mucho más relajado asi que el que vaya seguramente lo va a disfrutar”.









