Los caminos rurales siguen destruidos tras la última inundación de 2025 y, según denuncian los productores, los arreglos posteriores no estuvieron a la altura. Con nuevas lluvias, hay tramos directamente intransitables y rutas con el agua al borde. La cosecha permanece en el campo sin poder levantarse, lo que anticipa pérdidas económicas que impactarán especialmente en los trabajadores rurales.
En diálogo con ‘Temprano para todo’ (Supernova 97.9), el trabajador en aguadas y molinería Javier Padrón expresó su preocupación: “Queremos que se hagan las obras necesarias, sea por el municipio o por un consorcio, porque sin caminos no se puede producir y la gente se va del campo”.
Además agregó que “los caminos quedaron hechos pedazos y pasó lo que tenía que pasar. Era la crónica de una muerte anunciada. Después de aquella inundación quedó todo así nomás. La semana pasada cayeron 200 milímetros y el camino a la escuela de La Corona —cerca de la estancia del mismo nombre— tiene más de 700 metros bajo agua, con una profundidad de 60 o 70 centímetros. La ruta 70 está destruida: en algunos tramos se puede pasar y en otros no”. (Nota de la redacción: La ruta 70 es un trazado de tierra que, desde Carlos Tejedor, empalma con la ruta provincial 65. Un eventual asfaltado incluiría localidades como Timote, Carlos Salas, Las Toscas, Martínez de Hoz, Quiroga, R. J. Neil y El Tejar). Padrón insiste: “La 70 está totalmente deteriorada. No podés circular a más de 20 kilómetros por hora, salvo que tengas una camioneta. Es un desastre. Y el camino a La Niña también está en las mismas condiciones”.
“Lo que pasó es simple: cuando bajó el agua de la inundación del año pasado, todos se olvidaron. No se hizo nada. Los caminos no se arreglaron, ni siquiera pasó la máquina. Yo hoy prácticamente no puedo llegar a mi campo: dejo la camioneta a 300 o 500 metros y sigo a pie con las herramientas, como el año pasado. Hace un año que venimos reclamando lo mismo y nadie responde”, continua explicando quien es hoy tesorero de la filial local de Federación Agraria Argentina.
En ese sentido, cuestionó el estado de la maquinaria vial: “Ahora hablan de aumentar la tasa vial, pero no sé en concepto de qué. La motoniveladora estuvo medio año parada, por no decir todo el año. Recién ahora la habrían arreglado y dio unas vueltas, pero nada más. Acá estamos abandonados, es un ‘sálvese quien pueda’. Los caminos se arreglan con maquinaria de los propios productores y el gasoil lo pagan las estancias o los chacareros. El municipio aparece solo para cobrar”.
Y expone una situación complicada al explicar que “la cosecha todavía está en el campo y no se pudo levantar. Ese es el problema: lo que no se levante hoy, es plata que no va a estar mañana. Y no se puede trabajar porque no hay caminos ni piso en los lotes”.
Padrón también opinó sobre el proyecto de consorcio vial presentado al municipio: “Más allá del nombre —consorcio o como sea—, nosotros queremos que las obras se hagan. Si el municipio cumpliera, no habría problema. Pero como no lo hace y nosotros no podemos producir, la producción se pierde y la gente termina yéndose del campo. Si el municipio no se hace cargo, que se pruebe con un consorcio. Lo que queremos es una solución”.







