El tipo de cambio registró un movimiento brusco y tomó por sorpresa al mercado, mientras que el riesgo país volvió a ubicarse por encima de los 580 puntos, reflejando un deterioro en la percepción sobre la economía local.
En una sola jornada, el dólar avanzó $20, el mayor incremento diario de los últimos dos meses. En el Banco Nación, la cotización oficial cerró en $1.440, con una suba del 1,5%, en un contexto de renovada volatilidad. Los dólares financieros acompañaron la tendencia. El MEP escaló más de $24 y se ubicó en $1.462, su nivel más alto desde enero de 2026. En tanto, el dólar turista —aplicable a consumos con tarjeta que no se cancelan con divisas propias— alcanzó los $1.872. El lunes también dejó una caída cercana a los US$100 millones en las reservas del Banco Central, pese a las intervenciones compradoras de la entidad.
Aun con la suba, el tipo de cambio se mantiene por debajo del techo de la banda cambiaria vigente para abril, fijado en $1.691. Esto implica que el Gobierno conserva un margen cercano al 20% antes de una eventual intervención directa. En lo que va del año, el dólar se ubica todavía alrededor de un 5% por debajo de los niveles de comienzos de enero y, en términos reales, en valores similares a los de mayo de 2025.
La estrategia oficial de sostener un tipo de cambio elevado como ancla de precios no logró, sin embargo, evitar que la inflación alcanzara el 3,4% en marzo. En paralelo, el equipo técnico del FMI mantiene su presión sobre este frente: considera que el nivel actual del dólar no favorece la acumulación de reservas, condición clave para afrontar los compromisos de deuda con el organismo.
El escenario externo tampoco ayudó. La volatilidad en Wall Street, la incertidumbre sobre la trayectoria de las tasas de interés globales y la persistente tensión en Medio Oriente configuraron un contexto adverso. En ese marco, los bonos argentinos mostraron un comportamiento negativo: el Bonar 2035 cayó 1,8% y el Global 2041 retrocedió 1,3%.Como consecuencia, el índice de riesgo país elaborado por J.P. Morgan trepó a 582 puntos, con un alza del 7,3% en la última semana. El nivel alcanzado refleja una percepción elevada de riesgo sobre la capacidad de pago de la Argentina, aun con el respaldo político del gobierno estadounidense.
Las acciones argentinas que cotizan en Nueva York también evidenciaron el clima de cautela, con caídas de hasta 2,9% —como en el caso de Loma Negra— y subas más moderadas en torno al 1% en otros papeles.




