Viernes 13: No te cases ni te embarques

La historia se remonta al viernes 13 de octubre de 1307. Ese día, el rey Felipe IV de Francia ordenó la captura y quema de los caballeros de la Orden del Temple, acusados de herejía, sodomía, adoración a ídolos paganos, sacrilegio a la cruz y otros “delitos” de la época.
Fueron apresados, torturados y despojados de sus bienes. En medio de esos abusos, los templarios declaraban culpables incluso de hechos que no cometían. Como consecuencia, se condenó en principio a cadena perpetua y luego a la hoguera a alrededor de 14 mil hombres pertenecientes a la Orden.

En tanto la historia, que ya tiene más de 700 años, tiene su punto clave el día de la ejecución del Gran Maestre Jacques de Molay, momento en que nace la supuesta maldición. Condenado a la hoguera, Molay apuntó directamente al rey Felipe y al Papa Clemente V.

 

El Gran Maestre “lanzó una maldición y les dijo al Papa y al rey que se iban a morir. Y efectivamente esto quedó muy instalado porque el Papa y el rey se murieron” en el lapso de un año.

El primero en morir, el 20 de abril de 1314, fue el Papa Clemente V, a causa de una grave enfermedad. Felipe, por su parte, falleció el 29 de noviembre de ese mismo año, ocho meses después de la profecía de Molay, a raíz de un derrame cerebral.

La astróloga aconsejó que “hay que terminar con las maldiciones de los viernes 13”. Su receta para ello es “escribir esa maldición que te lanzaron y quemarla”. Así, el viernes 13 puede perder su costado negativo y convertirse en una oportunidad, en un día para “limpiar”.