Un dulce proyecto de miel

(por Mónica Gómez)

Los pasos que damos de chicos son los pilares de nuestra vida, esos deseos por desarrollar nos conducen a que luchemos por nuestros sueños. Crecer entre cacerolas, hornos de barro, árboles frutales y animales es lo que todo niño debería tener en su infancia. Conectar con la naturaleza, con eso que nos brinda energías. Caminar descalzos, conocer la tierra, obtener raíces y asimilar la gastronomía a fondo. Afianzar la relación de los niños con la cocina es importante, de eso depende su alimentación, la perspectiva que tienen de grandes para concientizarse con lo que comen y su aporte a la naturaleza.
Esos pasos de chico es lo que hoy impulsa a Santiago Benito a encarar este nuevo proyecto de miel. Forjar una PIME en la provincia de Buenos Aires destinada a la elaboración de este dulce producto es un sueño próximo a concretar. La apicultura se arraigó en la familia cuando su abuelo junto con el hermano comenzó a tener colmenas, para rápidamente pasar a enamorarse de las abejas. Quien unos años más tarde se incorporó al proyecto familiar fue el padre de Santiago y hoy siguiendo con la tradición se suma él a esta hermosa costumbre, continuando con el linaje de productores.
El proceso de producción de la miel lo llena de orgullo, ya que no solo continúa con una herencia cultural propia de su familia sino también siente que con este trabajo acerca el sabor de la naturaleza a las personas. Convirtiendo totalmente a la miel de la abejas en un alimento diario para todos. Este proceso es arduo, su trabajo en época de mielada es activo. Desde el cuidado propio de las abejas, la cosecha, la extracción y el momento de fraccionamiento y embazado son importantes para que el resultado sea una miel genuina. De aroma intenso y con un sabor único.
El inicio de la primavera es la etapa de disfrute para este productor que aprende en el campo con los apicultores. Su mayor orgullo deviene en la labor de proteger el trabajo de su enjambre y el aporte que brindan a la biodiversidad. Lo nutre la fuerza y la energía que emergen de las abejas. Se siente con el compromiso de defender el trabajo que realizan y pone en valor el rol que aportan al ecosistema y a los seres humanos.
Ese amor y compromiso por la miel es un proceso que viene desde chico, criado en el seno de una familia de apicultores siente que fue el mayor valor adquirido para su vida. Como adultos forjar en los pequeños una identidad rural, acercándolos a nuestras raíces y mostrándoles el trabajo de la naturaleza los convierte en futuros adultos comprometidos con el medio ambiente.
La receta de hoy está destinada a la nutrición a los más chicos principalmente, es un
BUDIN DE BANANA Y MIEL
Necesitamos:
Aceite 110 cc
Huevos 3 und
Azúcar orgánica 120gr.
Harina integral extra fina 225
Miel 3 cdas
Bananas 2 und
Jugo de ½ limón
Polvo de hornear 10gr
Chips de chocolate
Procedimiento:
Batir el azúcar con el aceite y la miel. Integrar los huevos de a uno. Agregar el jugo de limón, la esencia y por último la harina con el polvo de hornear. Preparar el molde de budín enmantecado y volcar la preparación en él. Cortar las bananas por la mitad a lo largo, colocarlas por encima de la mezcla, terminar con los chips y llevarlo a horno a 160° por 50 minutos.