Para qué sirve un reloj-pulsómetro

(por Fernando “coco” Maineri)

Un pulsómetro no es un arma tecnológica precisa que nos dice cómo y cuándo entrenar. Tan solo nos informa del ritmo cardiaco de nuestro corazón, ya sea durante el ejercicio o en reposo.

Este dato es fiable, el digito que aparece en la pantalla del reloj indica con bastante exactitud la frecuencia cardiaca de nuestro corazón en ese preciso instante. Sin embargo, lo que no es tan fiable es como interpretamos nuestra frecuencia cardiaca.

Los  latidos del corazón están directamente relacionados con la intensidad del ejercicio, sin embargo este es uno de los factores que influyen. La frecuencia cardiaca (FC) es un dato que se ve influenciado por multitud de factores. Se trata de un ajuste fisiológico al ejercicio que necesita su tiempo tanto para elevarse como para descender. Por esta razón, debemos interpretar el dato de la FC dentro de un marco fisiológico multifactorial.

Utilizar un pulsómetro en un entrenamiento es como llevar una brújula en una ruta, el pulsómetro nos orienta y nos ofrece información de cómo estamos evolucionando, pero siempre nos quedará a nosotros interpretar el recorrido de la curva que marcará la FC durante nuestra sesión para así llegar a nuestro objetivo por el camino deseado y alcanzando el objetivo planteado. El pulsómetro nos sirve para no perder el norte.

La utilidad de este aparato no termina cuando finaliza nuestra sesión cardiovascular, podemos conseguir mucha más información utilizando los datos que nos ofrece al terminar la sesión, comparando los datos de varias sesiones, viendo el trabajo semanal, etc. Realmente esta información a medio plazo resulta mucho más interesante que la información puntual de una sola sesión, debemos mirar nuestro recorrido cardiovascular a lo largo del microciclo, solo así podemos comprobar que vamos por buen camino para conseguir nuestro objetivo a largo plazo.

Frecuencia cardiaca máxima: Hace referencia al ritmo cardíaco al que, aunque aumentemos la intensidad, no produce un aumento mayor de pulsaciones. Es la máxima cantidad de veces que el corazón puede latir en cada minuto. Este es un valor que disminuye con la edad. Para determinar su valor existen varias fórmulas, las más conocidas:

 Formula abreviada: FCmaxima= 220-edad

Universidad de BallState: FCmax (hombres)= 209- (0,7 x edad)

FCmax (mujeres) =214-(0,8x edad)

Ante cualquier duda consulta a tu medico clínico, cardiólogo, o medico deportólogo.

Durante el entrenamiento:

La frecuencia cardíaca en nuestro reloj durante el ejercicio es un fiel reflejo d la intensidad a la que estamos trabajando. Lo importante es que seamos capaces de mantener nuestra FC dentro del margen de trabajo, ya que durante el ejercicio suele haber subidas y bajadas de intensidad.

Después del entrenamiento:

Una vez que finalizamos nuestra sesión de entrenamiento cardiovascular, nuestro pulsómetrocontinúa ofreciéndonos información muy útil y a lo que en muchas ocasiones no le prestamos la debida atención. Vigila como se recupera tu ´pulso cardiaco y las calorías consumidas, son datos importantes.

Cuanto mayor sea el nivel de condición física, más rápida resulta la recuperación de la frecuencia cardiaca después de un esfuerzo. Un nivel aceptable de recuperación es cuando nuestra FC alcanza las 120 ppm. Nos será muy útil observar el tiempo que tardamos en alcanzar esta FC de recuperación.

También los pulsómetros incorporan funciones que miden el consumo calórico en base a la frecuencia cardíaca durante la realización del ejercicio. Estos datos, aunque indirectos, son bastantes fiables, tienen en cuenta factores como peso corporal, sexo, FC y duración del ejercicio.

Este consumo calórico es un buen indicador del volumen de entrenamiento, es decir de la cantidad de entrenamiento que hemos realizado.