Se pusieron en marcha una serie de operativos coordinados en 9 de Julio, con el objetivo de reforzar la prevención de ilícitos y garantizar el cumplimiento de las normativas de tránsito vigentes. Son parte del dispositivo la Policía Comunal, la Guardia Urbana Municipal, la Dirección de Tránsito local y el Grupo de Apoyo Departamental (GAD) proveniente de la localidad de Bragado. Según informaron fuentes oficiales, los agentes han sido desplegados de manera estratégica en distintos puntos del casco urbano para llevar a cabo inspecciones vehiculares exhaustivas.

Las primeras intervenciones tuvieron lugar en arterias de alto tránsito de la ciudad, incluyendo las intersecciones de 25 de Mayo y Compayré, Tomás Cosentino y Eva Perón, así como en la esquina de Poratti y Cosentino. En estos sectores, las autoridades focalizaron sus esfuerzos en la exigencia de la documentación obligatoria para circular y en la fiscalización de las condiciones generales de los vehículos.
Especial atención durante la jornada tuvo el control de motos y automóviles, haciendo hincapié en la detección de escapes adulterados. Esta medida específica se enmarca dentro de las disposiciones vigentes que buscan resguardar la convivencia urbana y mitigar las molestias sonoras en la vía pública, una problemática a nivel país de la cual 9 de Julio no escapa.
Las acciones de control se mantendrán activas de manera ininterrumpida. Las autoridades confirmaron que el dispositivo de seguridad se extenderá durante la noche y la madrugada mediante operativos tanto estáticos como dinámicos. Esta modalidad flexible permitirá a las fuerzas de seguridad modificar su ubicación según los requerimientos del momento. Asimismo, se anunció la incorporación de pruebas de alcoholemia para los conductores que circulen en horario nocturno, con el fin de prevenir siniestros viales.





