Berisso: Cae banda de narcos peruanos que vendían cocaína oculta en juguetes sexuales

A mediados de febrero de este año, una denuncia anónima dio origen a la investigación encabezada por la UFI N° 1 de La Plata, a cargo de la fiscal Ana María Medina. El llamado hacía referencia, con detalles puntuales, al circuito de venta de drogas en la localidad de Berisso. El denunciante hablaba de un hombre de nacionalidad peruana, de nombre Manuel, que comercializaba cocaína y le proveía estupefacientes a una mujer, llamada Florencia, del barrio Altos de San Lorenzo.

Siete meses más tarde y tras una serie de allanamientos realizados en propiedades de La Plata y San Isidro además de Berisso, la Policía Bonaerense detuvo a ocho personas, todos ciudadanos peruanos y secuestró de más de un kilo y 200 gramos de peso, de la cual una parte estaba escondida dentro de juguetes sexuales.

Mediante seguimientos encubiertos, filmaciones, más la intervención de doce líneas de teléfonos celulares, los investigadores identificaron a cada uno de los integrantes detrás de la estructura. Enrique Manuel Benavides Espichán (48 años) y Sheyla Cruzado López (38) eran los jefes. En su casa de Berisso tenían un restaurante llamado El Rinconcito con Sabor, su especial era la jalea real de mariscos fritos, el plato degustación de ceviches y la leche de tigre servida en copa: el mismo cartel del restaurant llevaba el nombre de Espichán y Cruzado López. Ese lugar lo utilizaban como pantalla: era en realidad el punto de distribución de la cocaína que era repartida a cinco cómplices para que la vendan en formato delivery. Benavides Espichán está registrado en los rubros de gastronomía de la AFIP: paga puntualmente su monotributo clase A desde 2017.

En el análisis a 414 horas de escuchas telefónicas, los investigadores detectaron patrones y advirtieron palabras claves que se repetían en las conversaciones, siempre en torno a la cocaína. “Una milanesa” -plato que brilla por su ausencia en el menú de El Rinconcito– significaba una dosis de un gramo, con un valor de $1.000; “bebé” y “menú” hacían referencia a cinco gramos ($5.000); “abuela”, por su parte, aludía al pedido más suculento: dosis de diez gramos ($10.000).

La organización operaba en distintos puntos del Conurbano bonaerense. La zona roja de la ciudad de La Plata era uno de ellos.

Los allanamientos fueron a siete propiedades: tres casas en la localidad de Villa Elvira y una en Altos de San Lorenzo, ambos en el partido de La Plata; la de Benavides Espichán en Berisso, y otras dos en Boulogne, en el distrito de San Isidro.

En los allanamientos coordinados por efectivos de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado, hubo un detenido más: Willian Vivianco Legoas (40), señalado como otro de los proveedores.

Según estiman los investigadores, la banda narco recaudaba alrededor de un millón de pesos mensuales. Benavides Espichán, de acuerdo a información de la causa, invertía las ganancias en una vida de lujo: compró varios vehículos y su opulenta casa de Berisso, con pileta y cancha de fútbol, está valuada en más de 20 millones de pesos. El gastronómico le puso nombre a su propiedad: la bautizó “Villa Nueva”.

Los ocho detenidos quedaron a disposición del Juzgado de Garantías N° 5, a cargo de Marcela Garmendia, del Departamento Judicial La Plata