Australia, Mil millones de árboles para luchar contra el cambio climático

Australia planea un agresivo plan de reforestación para cumplir con la meta asignada en el Acuerdo de París. La siembra de árboles también proveerá de materia prima a las industrias.

El primer ministro de Australia, Scott Morrison anunció un programa para combatir el cambio climático. El ambicioso plan quiere plantar mil millones de árboles en todo el país para el año 2030.

Los especialistas consideran que es una iniciativa tímida en materia ambiental, dado que en el año 2017, tuvieron unas emisiones de 402.253 toneladas de dióxido de carbono.

El proyecto costará 12.5 millones de dólares australianos aproximadamente. Se espera que elimine entre 18 millones de toneladas de CO2 al año.

La propuesta se enmarca dentro de la campaña para cumplir con los objetivos del Acuerdo de Paris.
 
Beneficios de la reforestación masiva de árboles: Generación de empleos para los australianos

 A través de la puesta en marcha de este plan forestal, se crearán nuevas puestos de trabajo. Se espera crear nueve centros forestales regionales en toda Australia. Se requerirá mucho personal para reforestar 400.000 hectáreas.

 

Recuperación de los suelos: A través de la reforestación, se mantiene o restaura el carbono del suelo a largo plazo, especialmente para los suelos más degradados. Un aspecto que resulta muy beneficioso para la agricultura, pues contribuye con sus sostenibilidad a largo plazo.

 

 

Materia prima para la industria: Con el plan de reforestación, se espera disponer de madera, fibras y otros materiales necesarios para la industria médica, construcción y alimenticia.

 

 

Favorecer la transición a una economía australiana baja en emisiones: La restauración de sitios deforestados puede eliminar 18 millones de toneladas de gases de efecto invernadero anualmente.

 

 

Conservación del agua: Los bosques son los ecosistemas que más agua producen. Al conservarlos y crear nuevas zonas forestales, permite que la lluvia sea asimilada por la vegetación y se evapore nuevamente para formar otra vez nubes.
El gobierno reconoce que la conversión de tierras para planes de silvicultura puede generar problemas con las comunidades. Sin embargo, ya han tomado medidas al respecto para llegar a acuerdos donde todos los actores involucrados resulten beneficiados.

 Los centros de reforestación pilotos están ubicados en el Norte de Tasmania, Nueva Gales del Sur, Australia Occidental, la frontera entre Australia del Sur y Victoria. Posteriormente se sumarán otros.

 La iniciativa de plantar árboles permitirá al país alcanzar la meta establecida en el Acuerdo de París. La obligación es reducir en un 26% las emisiones de gases