
El festival más grande del país comienza hoy su undécima edición con un despliegue de 100 artistas y una apuesta renovada por la diversidad de géneros. A las 12 30 abrieron las puertas del Hipódromo de San Isidro que se transforma una vez más en el epicentro de la cultura joven en América Latina. Esta edición de Lollapalooza Argentina marca el inicio de una nueva década para la franquicia en el país, consolidada tras convocar a más de 300,000 personas en su año anterior. La jornada de hoy promete ser un termómetro de las tendencias globales, con un equilibrio entre el rap alternativo, el pop etéreo y el punk de vanguardia.
El plato fuerte de este viernes estará liderado por el esperado regreso de Tyler, The Creator, quien cerrará el escenario principal con su propuesta visual y sonora disruptiva. Lo acompañará Lorde, la artista neozelandesa que vuelve a conectar con el público argentino tras años de ausencia, y Turnstile, la banda que ha revitalizado la escena hardcore a nivel mundial. La grilla del primer día se completa con nombres que marcan el pulso actual como Katseye, la sensación del pop global, y el cierre electrónico a cargo de la aclamada DJ coreana Peggy Gou. Y los locales de Turf serán los encargados de cerrar el Alternative Stage.
Mañana sábado el foco estará en los fenómenos virales del pop y el regreso de grandes DJ mundiales. Chappell Roan, la revelación del año, comparte el protagonismo con el legendario Skrillex. Los internacionales Lewis Capaldi, Addison Rae, Marina, Lany, y Brutalismus 3000.
Mientras que la presencia local estará marcada por una grilla ecléctica con nombres tan variados como Paulo Londra (referente del trap nacional), Ángela Torres, Soledad Pastorutti, Aitana, y Six Sex.
Y domingo, el cierre del festival apuesta por una mezcla de pop masivo y rock alternativo de culto. Sabrina Carpenter lidera la jornada final junto a los íconos del metal alternativo Deftones y el esperado regreso de los Ratones Paranoicos y la mística de Massacre.
Más allá de los cinco escenarios principales, el predio ha sido rediseñado para ofrecer una experiencia que trasciende lo musical. El espacio «Espíritu Verde» continúa su labor de concienciación sobre la sostenibilidad, mientras que el Kidzapalooza asegura el relevo generacional con una programación que hoy incluye a figuras como Piñón Fijo y talleres de arte para los más pequeños. La propuesta gastronómica también ha dado un salto de calidad, integrando sabores regionales con opciones de alta cocina urbana, adaptadas a todas las necesidades alimentarias. La transmisión en vivo a través de Flow permitirá seguir cada detalle de los shows en cuatro canales exclusivos, asegurando que el impacto del festival se extienda a todo el territorio nacional.




