
Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) pusieron de manifiesto una realidad persistente en la economía argentina: la desconexión entre los ingresos laborales y el costo de vida. La inflación de febrero fue 2,9%, mismo dato que enero y la interanual es de 33, 1%. Según el informe técnico difundido ayer jueves, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en febrero $1.397.672 para costear la Canasta Básica Total (CBT) y evitar caer bajo la línea de pobreza. La cifra cobra una dimensión crítica al contrastarla con el Salario Mínimo, Vital y Móvil, que desde el 1 de febrero se sitúa en $346.800. Esta aritmética revela que, para cubrir las necesidades básicas de un hogar, se requieren actualmente cuatro salarios mínimos, una brecha que subraya la fragilidad de los sectores con menores ingresos.
Dentro del presupuesto familiar, el umbral de la indigencia —marcado por la Canasta Básica Alimentaria (CBA)— se ubicó en $644.088. Aunque el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero repitió el 2,9% registrado en enero, confirmando una tendencia a la desaceleración inflacionaria, los rubros esenciales continúan presionando el bolsillo. Vivienda y servicios fue el sector con mayor incremento (6,8%), impulsado por la actualización de tarifas de luz, gas y agua. Mientras que el rubro Alimentos registró una suba del 3,3%, con un impacto notable en el precio de las carnes, siendo el rubro de mayor incidencia en casi todas las regiones del país.
A pesar que la inflación interanual muestra signos de moderación en comparación con periodos anteriores, la suba acumulada de la canasta alimentaria en lo que va de 2026 ya alcanza el 9,3%. Para los analistas, este escenario describe una «tensión estructural»: una economía que logra estabilizar sus variables macroeconómicas, pero que aún no consigue que los salarios recuperen el terreno perdido frente a los servicios y alimentos básicos. En la Argentina de marzo de 2026, el salario mínimo ha dejado de ser una red de seguridad para convertirse, meramente, en una fracción del sustento necesario.




