Lo que empezó a intuirse en la noche del domingo, se confirmó en la del lunes. Marcelo Gallardo dejará de ser el DT de River Plate el jueves próximo después del partido frente a Banfield en el Monumental por la séptima fecha del Torneo Apertura.
Gallardo dirigió la práctica del equipo en el River Camp y luego hizo el anuncio a través de un video en la red social X: “Este es un mensaje para todos los hinchas de River, intentaré ser breve para que no me embarguen la emoción y el dolor que significa anunciar que el jueves será mi último partido. Solamente palabras de agradecimiento, principalmente a este enorme club, a su gente por su amor incondicional en todos estos años, incluso en los momentos más delicados, como este, cuando las cosas no salieron como proyectamos que salgan”.
La derrota frente a Vélez en Liniers no fue un tropiezo aislado para Marcelo Gallardo. Fue la confirmación de una tendencia. El entrenador que construyó la etapa más exitosa de la historia reciente volvió para recuperar identidad y competitividad. Sin embargo, el fútbol no vive de la memoria. Tras tres torneos completos y el inicio del Apertura 2026, con 13 derrotas en 20 partidos, el equipo no terminó de encontrar una forma reconocible.
La salida de Gallardo marca el fin de una era y el inicio de una transición incierta para uno de los gigantes del continente. Mientras el Monumental despedirá por segunda vez al DT más ganador del club, la danza de nombres para reemplazarlo ya está en marcha.





