Izq a Der. Juan Pablo Merico , Karina De Buono y Rubén Neri
El pasado fin de semana, el equipo de newcom del Club Atlético 9 de Julio, conocido en las canchas bajo el nombre de Kosiukos — se consagró campeón sudamericano categoría Mixto +50 en el torneo disputado en Paso de los Toros, Uruguay, completando una suerte de Triple Corona, al haber ganado previamente los torneos provincial y nacional. Dos de los integrantes del equipo campeón, Karina De Buono y Rubén Neri, estuvieron en «Supernova Deportivo», dialogando con los conductores Juan Pablo Merico e Iñaki Porto, sobre una consagración que va más allá de los resultados y que se apoya en una base de amistad, constancia y una férrea disciplina de entrenamiento.
El camino hacia el título continental no estuvo exento de desafíos exigentes. La clasificación exigió sortear con éxito instancias provinciales y nacionales. “En este proceso nosotros como equipo tenemos que presentarnos a las competencias provinciales que habilitan la clasificación a los torneos nacionales”, explicó De Buono al detallar el trayecto que comenzó con títulos previos en Corrientes y Santiago del Estero, además de un tercer puesto en el sudamericano del año anterior en Chapadmalal.
La definición del torneo en Uruguay fue en una final enteramente argentina, enfrentando a Nazarenos de Misiones. El camino a la definición los obligó a superar duros escollos, entre ellos el cruce frente al muy buen equipo cordobés Delfines. Sobre esta semifinal, Neri recordó el desarrollo del juego: “En un momento nos estaban ganando 14 a 3 en el primer set. Y vos veías el partido y eran puntos larguísimos y era detalles menores. Pero nos repusimos, cambiamos la actitud, la concentración fue otra, la estrategia fue otra y, en el segundo set, lo revertimos hasta ir al tie break”.
Más allá del rigor táctico y la resistencia física que demandaron partidos de más de una hora de duración, los protagonistas destacaron que el verdadero motor del equipo está en la cohesión humana. “Nosotros que estamos acostumbrados a ver equipos donde la cosa es diferente, donde la cosa se pone más áspera y se maltratan, nos da mucho orgullo esta unión”, señaló De Buono, al subrayar que la convivencia armónica funciona como un pilar inquebrantable dentro y fuera de la cancha.
El engranaje del éxito también lleva la impronta de su entrenadora, Susana Reale, cuya exigencia táctica se combinó con anécdotas de profundo compromiso colectivo. Entre viajes relámpago tras competir en los Juegos Bonaerenses y promesas de viajes recreativos lanzadas en medio de la tensión del tie break, la figura de la conducción técnica sintetizó la mística del grupo.
Con la mira ya puesta en los próximos desafíos nacionales en tierras patagónicas – las mujeres + 50 viajan a Choele Choel a disputar el torneo argentino – y en la proyección de un eventual mundial de clubes que se vislumbra en el horizonte internacional, el equipo nuevejuliense consolidó su estatus de referencia en el deporte. La victoria en Uruguay ratifica que el trabajo riguroso, respaldado por la venta comunitaria de pollos arrollados para financiar los traslados y el calor de una gran familia deportiva, puede elevar el nombre de la ciudad a lo más alto del continente.





