Uno por uno, los cambios de Gabinete de Vidal desde que llegó a la Gobernación

Tras la dura derrota electoral, la Gobernadora se vio obligada a meter mano en su equipo. Se trata sólo de una de las tantas modificaciones que tuvo que hacer en tres años.

Sobre el final de su primer mandato en la provincia y en medio de la difícil tarea de ir por la reelección, luego de caer por 17 puntos en las PASO, María Eugenia Vidal se vio obligada otra vez a meter mano en su Gabinete.

El motivo fue el abrupto salto de Hernán Lacunza al ministerio de Hacienda de la Nación, tras la devaluación del peso del 22% y una avalancha de cuestionamientos al presidente Mauricio Macri y Nicolás Dujovne.

Sin embargo, hubo diferentes cambios en estos tres años y medio: son ocho los funcionarios que han permanecido en sus cargos desde el 10 de diciembre de 2015, mientras que otros sólo se movieron de trinchera.

El grupo de los firmes se compone por Alejandro Gómez (Cultura), Santiago López Medrano(Desarrollo Social), Cristian Ritondo (Seguridad), Leonardo Sarquís (Agroindustria), Marcelo Villegas (Trabajo), Mariano Mohadeb (Medios), Jorge Elustondo (Ciencia y Tecnología) y Santiago Cantón (DD.HH).

En una lista exclusiva de nombres masculinos, se confirma la premisa que reza: “ser mujer no te convierte en feminista”. Desde el 2015 solamente dos mujeres ocuparon cargos de poder en el Gabinete bonaerense pero después de sus renuncias las reemplazaron varones.

Así, Zulma Ortiz, a cargo del Ministerio de Salud bonaerense, fue la única funcionaria dentro del primer cuadro de Vidal pero se fue en 2017, dejando su lugar Andrés Scarsi, después de varios encontronazos con la Gobernadora por temas directamente ligados al área.

Uno de ellos fue la adhesión de Ortiz al protocolo de aborto no punible y, claramente, su postura a favor de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Otros problemas estuvieron ligados al presupuesto y la entrega de medicamentos.

Por otra parte, María Fernanda Inza fue, tal vez, la salida más polémica de los últimos años. Ocupaba el cargo de Secretaria Legal y Técnica, además de tesorera del PRO, en el momento que explotó el escándalo de los aportantes truchos en la campaña de Cambiemos.

La responsable de las finanzas amarillas había llegado a ese puesto cuando Julio Conte Grand pegó el salto hacia la Procuración general. Hoy el cargo está cubierto por José María Grippo.

Otro que pegó el portazo para no volver fue Edgardo Cenzón, que en 2015 ocupó el cargo de ministro de Infraestructura, puesto que pasó a ocupar Roberto Gigante desde 2016 cuando se disolvió el Ministerio de Coordinación y Gestión que manejaba.

En tanto, en Justicia, Carlos Mehiques tomó otro rumbo y dejó su lugar en la Cartera a Gustavo Ferrari, que había comenzado junto a Vidal en la provincia a cargo de la Asesoría de Gobierno.

Por otra parte, están los laderos de la primera dama de Buenos Aires: aquellos que se fueron pero rápidamente se acomodaron en otras oficinas, e incluso pegaron el salto hacia Nación.

En este grupo entra el flamante ministro de Hacienda nacional Lacunza, que fue convocado hace menos de una semana por el presidente Mauricio Macri y dejó su puesto en el Ministerio de 7 y 45 a Damián Bonari.

Otro es Alejandro Finocchiaro, que pasó de la Secretaría General de Cultura y Educación bonaerense al mismo cargo pero a nivel nacional y dejó su banca para Gabriel Sánchez Zinny, uno de los funcionarios de Vidal que acumula pedidos de informe en la Legislatura.

Los movimientos internos se dieron en las áreas más sensibles del gobierno de Vidal: Federico Salvai, esposo de la ministra de Desarrollo Social de la Nación Carolina Stanley, dejó su despacho en el Ministerio de Gobierno bonaerense para pasar a ser el Jefe de Gabinete de Vidal y poner en ese lugar al peronista Joaquín de la Torre.

En tanto, este Ministro ya ocupaba un lugar de importancia dentro del Gabinete, era el responsable de la Cartera de Producción, lugar que quedó en manos de Javier Tizado, otro funcionario blindado por la Gobernadora en la Legislatura.