Nuevo aeropuerto en China, el más grande y futurista

El presidente Xi Jinping inauguró  el nuevo aeropuerto de Beijing, el Aeropuerto Internacional Daxing, una enorme infraestructura en forma de estrella de mar, coincidiendo con las celebraciones la semana que viene del 70 aniversario de la creación del régimen comunista en China, reportó la AFP.

El nuevo aeropuerto internacional de Daxing, situado 46 km al sur de la capital, funcionará a pleno rendimiento en 2040.

Sus diseñadores dicen que las instalaciones prevén el manejo de 100 millones de pasajeros anuales, de lograrse sería un record increíble para una sola terminal.

Las nuevas instalaciones servirán para evitar la saturación del aeropuerto actual, cuyas tres terminales se encuentran en el noreste de la capital, de 21 millones de habitantes.

El aeropuerto actual, segundo del mundo por detrás del de Atlanta (EEUU), está casi saturado, con más de 100 millones de pasajeros anuales en sus tres terminales.

El nuevo Aeropuerto Internacional Daxing de Beijing registró el miércoles su primer vuelo. Se espera que para 2025 esté atendiendo 72 millones de pasajeros y manejando 2 millones de toneladas de carga aérea al año, con 620.000 despegues y aterrizajes.

El transporte aéreo está en pleno auge en China y según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) a mediados de la década de 2020 el gigante asiático superará a EE.UU. como primer mercado aéreo del mundo.

En 2025 Pekín podría acoger un total de 170 millones de pasajeros repartidos entre los dos aeropuertos.

El nuevo edificio, de 700.000 metros cuadrados, es según sus creadores la terminal aérea más grande del mundo. Fue ideado por la arquitecta anglo-iraní Zaha Hadid, fallecida en 2016, y por la filial de ingeniería de la compañía francesa Aéroports de Paris (ADP).

La terminal está cubierta con un techo de una superficie equivalente a 25 campos de fútbol e incluye una estación de metro y otra de tren de alta velocidad.

El proyecto costó 120.000 millones de yuanes (unos US$ 17.500 millones) o 400.000 millones de yuanes, si se incluyen las conexiones por tren y carretera.