Por la Ing. Agr./ Paisajista Florencia Cépedes
Estamos en Otoño aunque no parezca, las temperaturas y humedades no son las de la estación. Nos podemos dar cuenta de la misma por el color amarillo de las copas de los árboles y las hojas secas en el piso. En mí casa tengo el Ciruelo con varías flores, es por ello qué estamos a tiempo para tomar estos consejos y que en primavera, cuando se hinchen las yemas, nos permita estar más tranquilo en cuanto a la aparición de alguna plaga y tener una producción en cantidad y calidad.
Empecemos por buscar un aceite emulsionable. Por ejemplo Neem, mineral, polisulfuro de Calcio a la dosis de marbete siempre. Lo importante es mojar bien toda la planta, para hacerlo sencillo ellos actúan sobre los insectos que van a invernar (asfixia a los mismos).
También se deben ir sacando las ramas enfermas, secas quebradas y chupones, si hay ramas que tocan el suelo también. Estás ramas, como opción más práctica, es enterrarlas en profundidad, aislarlas de la zona de producción para su posterior quema.
Nuestros suelos no son deficitarios en potasio, pero siempre es mejor si se analizan. Pensaría en aplicar azufre y fósforo, nunca urea ya que entra en latencia invernal, la planta no la va a usar y se lixivia (se transforma en líquido maloliebte y descompuesto) muy fácilmente, y teniendo suelos con la napa cerca, contaminamos las aguas subterráneopción ecológica sería 5 kg de compost. Más entrado en invierno hablaremos de la poda pensado en la producción de frutos.






