9 Ene 2026
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Nueve de Julio

Ganadores y perdedores con el modelo Milei

El mercado bajó el pulgar a la industria pesada y a los bancos en un año de selectividad quirúrgica. Energía, tarifas y RIGI explican los festejos de algunos empresarios, mientras el acero de Techint se desplomó en la pizarra.

Mientras que 2024 fue el año del volantazo económico, 2025 funcionó como una etapa de consolidación. El veredicto del mercado sobre la economía real y las alianzas políticas del presidente Javier Milei marcó el final de la “fiesta” financiera que había acompañado al inicio de su gestión. En su lugar, emergió una selectividad quirúrgica: solo sobrevivieron y crecieron los sectores regulados y los aliados estratégicos del nuevo modelo.
Las empresas vinculadas a la energía lograron sortear la volatilidad cambiaria y el ruido electoral. En contraste, los gigantes de la industria pesada —con Paolo Rocca como figura central— y los bancos, que habían sido los grandes ganadores del trade electoral, sufrieron un duro ajuste en sus cotizaciones en dólares.

Energía y tarifas: los verdaderos ganadores

El podio del último año se lo llevó Central Puerto (CEPU). La generadora eléctrica, controlada por las familias Bemberg y Reca, cerró 2025 con una suba del 24,7% en dólares, según un informe de Portfolio Personal de Inversiones (PPI).
El resultado no sorprendió al mercado. Desde PPI señalan que la compañía fue beneficiada por la desregulación del sector energético y por anuncios vinculados a la provisión de energía para proyectos privados, además de su potencial asociación con YPF Luz y el pedido de ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) de AbraSilver, por más de USD 500 millones. La lectura fue clara: tarifas libres y grandes proyectos extractivos.

Otro de los ganadores fue Eduardo Elsztain. IRSA, su principal holding, avanzó un 10,3% en dólares. El empresario, dueño del Hotel Libertador —búnker político de Milei durante la campaña—, capitalizó la estabilidad de los activos reales en un contexto de ajuste monetario.
Más abajo, aunque aún en terreno positivo, aparece Loma Negra (+6,7%). La cementera logró sostener su valor pese a la parálisis de la obra pública, en medio del proceso de venta de su controlante InterCement al titular de Pampa Energía, Marcelo Mindlin.

El derrumbe de la industria pesada

La contracara del auge energético fue el desplome de la industria tradicional. Desde el inicio del gobierno libertario, Ternium Argentina perdió un 48,5% de su valor en dólares y Aluar retrocedió un 31,1%. En 2025 la tendencia se profundizó: la siderúrgica del Grupo Techint cayó un 40,6%, mientras que la aluminera de la familia Madanes Quintanilla retrocedió un 13,5%. La combinación de recesión, competencia importadora —especialmente de productos chinos—, apreciación cambiaria y menor actividad en la construcción golpeó de lleno la competitividad del sector.

Bancos: del rally al ajuste

El caso de los bancos refleja con nitidez el cambio de ciclo. Desde diciembre de 2023, el BBVA, Banco Macro y Grupo Galicia lideraron las ganancias del mercado, impulsados por la limpieza del balance del Banco Central y el entusiasmo financiero inicial.
Pero 2025 fue un baño de realidad. Según explicó Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria, el sector financiero tuvo un desempeño mayormente negativo por la compresión de márgenes y la cautela frente al ciclo económico. Grupo Galicia cayó un 13,8% y Supervielle se desplomó un 21,3%. La baja de tasas y la eliminación de los pasivos remunerados forzaron a las entidades a volver al negocio tradicional del crédito en un contexto recesivo, licuando las rentabilidades extraordinarias del primer año.

El factor político y la volatilidad

El recorrido del Merval estuvo lejos de ser lineal. PPI identificó un “cisne negro” que puso en jaque al programa financiero: las elecciones de medio término en la provincia de Buenos Aires. La derrota del oficialismo por más de 13 puntos frente al kirchnerismo hundió al índice hasta los USD 1.071, con una pérdida cercana al 50%. La recuperación llegó tras los comicios nacionales, cuando el mercado leyó un escenario político distinto. En la rueda posterior, el Merval registró su mayor suba histórica, del 31,2%. Hoy oscila en torno a los USD 2.000, un nivel de equilibrio frágil que dependerá de la consolidación macroeconómica en 2026.

Petróleo: expectativa a mediano plazo

El sector de Oil & Gas mostró un desempeño dispar. Mientras Pampa Energía logró cerrar prácticamente neutra, YPF cayó un 14,1% en 2025. Aun así, desde Criteria advierten que el sector sigue concentrando expectativas de mediano plazo, apalancadas en Vaca Muerta. La apuesta del mercado es clara: si el Gobierno logra levantar el cepo y garantizar el giro de dividendos, las petroleras podrían liderar el rebote. Por ahora, los inversores prefieren la previsibilidad de las tarifas de luz y gas antes que el riesgo de la perforación.

Un veredicto sin matices

El mercado habló con claridad: premió a los dueños de la energía y los servicios públicos —donde el Gobierno concentró la normalización tarifaria— y soltó la mano de la industria tradicional. Para este último sector, el desafío será reconvertirse o esperar un tipo de cambio más favorable que, por ahora, no aparece en el horizonte libertario.

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