¿El veganismo puede ayudar a controlar la diabetes?

Un estudio impulsado por médicos norteamericanos arrojó que la dieta libre de productos animales ayuda a superar la patología. Valentina Martínez, especialista en el tema, habló de los cambios positivos que genera el hábito

La diabetes es una enfermedad crónica que afecta a uno de cada diez argentinos mayores de 20 años, y la mayoría desconocen su diagnóstico. Asimismo, las personas que tienen obesidad multiplican por 20 la posibilidad de contraer la patología que pone en riesgo su vida. Como consecuencia de la afección, los pacientes deben ser extremadamente cuidadosos en la actividad física y, por supuesto, en las dietas para bajar de peso. 

Hace algunas semanas lanzaron un estudio realizado por el Comité de Médicos para Medicina Responsable de Washington. En la investigación, los profesionales afirmaban que la dieta vegana o, en su defecto, vegetariana podría ayudar a combatir la diabetes y mejorar 
el estilo de vida de las personas que padecen la enfermedad. 

A raíz del estudio, Valentina Martínez, nutricionista y docente especialista en el rubro, aseguró a La Tecla: “Una alimentación vegetariana es ideal para tratar este tipo de patologías que tienen hiperglucemia, como la prediabetes o la diabetes, porque predominan frutas, verduras, granos enteros y cereales integrales. Estos tienen infinitos beneficios para las enfermedades crónicas no trasmisibles”. En ese marco aclaró que se deben consumir al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras para saciar el hambre. Asimismo aseveró que se deben evitar los alimentos fritos, procesados y altos en azúcar. 

En cuanto al cambio de hábito, la licenciada indicó que debe ser “de a poco”. Los objetivos tienen que ser cortos y puntuales, para poder mantenerlos. Por ejemplo: si una persona se acostumbró a desayunar alimentos ultraprocesados, como un turrón y un jugo natural envasado, se debe reemplazar este último por una fruta. “Aunque parezcan pequeños, los cambios son muy importantes para el organismo. Si el paciente no consume ninguna verdura tiene que em-pezar por incorporar dos, y así continuar hasta llegar a cinco”, resaltó.

En cuanto a las frituras, Martínez aconsejó “dejarlas de lado”, no eliminarlas de forma total, sino apartarlas y consumirlas en eventos so-ciales o fechas determinadas. En este sentido se debe tener en cuenta que el cambio repentino de hábito puede empeorar la salud del paciente. 

Por su parte, Susan Levin, una de las autoras del informe realizado en Estados Unidos, indicó que la buena alimentación y, sobre todo, a base de plantas, es mejor que cualquier medicamento. Pero, a pesar de su proyecto y su trascendente trayectoria, sostuvo que antes 
de realizar un cambio de hábito se debe consultar al médico personal.

(La Tecla)