
Una jornada de precipitaciones extraordinarias a nivel provincial ha puesto en alerta máxima a Nueve de Julio y sus localidades rurales. Desde las primeras horas de este lunes, un frente de tormenta persistente descargó 170 milímetros sobre el casco urbano, provocando anegamientos generalizados y obligando a un despliegue de emergencia por parte de las autoridades locales. Pese a la magnitud del fenómeno, el último reporte oficial confirma que, hasta el momento, no se ha requerido la evacuación de familias.La Secretaría de Obras y Servicios Públicos ha concentrado sus esfuerzos en puntos críticos de la red pluvial para acelerar el escurrimiento del agua. Las cuadrillas municipales trabajan intensamente en sectores clave como la intersección de la Ruta Provincial 65 y Eva Perón, así como en los cruces de Juan B. Justo y La Rioja, y Compairé con Presidente Perón. Estas intervenciones buscan aliviar la presión sobre los desagües, aunque la eficacia de las tareas depende en gran medida de que las lluvias den un respiro a la región.
El impacto del temporal se ha sentido con especial fuerza en el interior del distrito. La localidad de Facundo Quiroga encabeza los registros con 150 milímetros, seguida de cerca por La Niña con 140 y Patricios con 130 milímetros. En Quiroga, la situación ha requerido medidas adicionales, incluyendo la instalación de bombas de extracción en el Barrio Avellaneda para drenar los canales saturados. Aunque el paisaje en estas comunidades está marcado por calles cubiertas de agua, el panorama se mantiene bajo control operativo.
Ante la persistencia de las malas condiciones climáticas, el municipio ha emitido un pedido urgente a la población para evitar que la situación se agrave. Se solicita a los vecinos no sacar residuos a la vía pública para no obstruir las alcantarillas y se insta a los conductores a evitar circular por zonas anegadas. En caso de ser estrictamente necesario transitar, las autoridades piden hacerlo a velocidad mínima para evitar que el oleaje provocado por los vehículos ingrese a las viviendas lindantes.
Si bien los pronósticos sugieren una paulatina disminución en la intensidad de las lluvias, el Servicio Meteorológico Nacional ha decidido extender la alerta amarilla hasta el martes 21 de abril. Defensa Civil y el cuerpo de Bomberos Voluntarios permanecen en guardia permanente, mientras el municipio coordina los recursos necesarios para garantizar la seguridad en un inicio de semana marcado por la inestabilidad.




