Deontología (o no hacer lo que se debe)

(por Lic. Hugo Merlo)

Esta palabra que a todas luces no conocemos, que es difícil, viene del griego DEONTOS (deber obligación y Logía, estudio). Entonces, sería algo así como la disciplina que se encarga de alumbrar sobre los deberes y los valores regidos por la moral.

En definitiva, la Deontología dice lo que está bien y que está mal dentro de un espacio. Cada persona en su profesión, ámbito, oficio, puede tener su propia deontología que nos dice CUAL ES EL DEBER del individuo. Hay profesiones que tienen un código deontológico, unaespecie de manual de comportamiento que deben respetar los que hacen ese trabajo.

La deontología entonces dice aquello que el individuo debe evitar hacer y/o debe hacer según lo dictan los valores de su conciencia, valores reconocidos y aceptados por la ética.

Hasta acá ud. estará pensando ¿qué me dice este tipo?y la verdad es que resulta difícil pensar en cómo estamos como sociedad y ahondar en esos comportamientos que nos explican, porque nos va tan mal, cuando nos miramos como país. Pero al hueso…

Casi todas las disciplinas tienen un código deontológico, digo “casi”, porque esta costumbre no existe entre los políticos y a mi criterio eso DEBILITA la actividad, y esto, aclaro, no tiene nada que ver con la corrupción, eso es delito y harina de otro costal. La política carece de este código. Cuando un político miente, actúa ajeno a los intereses de los votantes,  habla mal de los otros candidatos o los insulta, está completamente alejado de cuestiones éticas y morales. Es por lo menos incómodo que existan códigos morales en todos los ámbitos menos en la política. El escritor español Pio Baroja decía: “la verdad no se puede exagerar, en la verdad no puede haber matices” en la semi verdad, en la falsedad, muchos. Tenemos la sensación que nuestros políticos están llenos de mentiras, de falsedades, ahora podemos decir que en esos casos, aún sin códigos, no hay deontología.

Lacampaña es un dechado de falta de deontología(de moral).Podrá ver en estos días políticos que culpan de todo, candidatos que ayer no más opinaban no solo críticamente, sinoconsiderándolos poco menos que inútiles, a otros con los que ¡¡¡hoy comparten la lista !!! Por ej. el caso del candidato Alberto Fernández que en 2014 explicaba con sabiduría meridiana, “Gran parte de los problemas económicos que tenemos son culpa de Kicillof”  y hoy ¡van en la misma lista !, otros candidatos generan el temor , otros esgrimen  soluciones, que si llegaran a ser elegidos, el primer día ya estarían diciendo que lo que encontraron es muchísimo peor que lo que suponían.

Hay un “saber popular” que dice que para que te voten “tenés que mentir” que no se ganan elecciones diciendo la verdad. Esta es otra muestra del ocaso de la deontología en la política.

Las empresas han tenido dentro de su organigrama, Gerencia de Ética. Esta oficina se encargaba de analizar ciertas acciones de la empresa en torno a no caer en violaciones de su código deontológico. Muchas de estas gerencias, en el caso de las empresas constructoras especialmente, las desactivaron para poder operar como proveedores del Estado, ahí están los arrepentidos del caso de los Cuadernos de Centeno, dónde los empresarios fueron funcionales a las coimas de los funcionarios responsables.

En esta época de cambios y crisis, está resurgiendo la necesidad de crear normas de conducta que plasmen los deberesde los políticos en la gestión pública a través de los cuales se fortalezca la idea de servicio Público. En otras palabras, fijar el comportamiento y obligaciones relativas a actuaciones en los cargos que los servidores públicos ostentan.

Lis Hugo Enrique Merlo ghs