Agenda Primaveral

Elecciones, incidentes en el fútbol y denuncias por abuso en un Jardín de Infantes. Primavera calentita en nuestra ciudad.

(Por Juan Manuel Jara)

Semanas intensas se viven en nuestra ciudad. Elecciones, violencia en el fútbol y denuncias por abuso en un jardín de infantes. Recorramos cada uno de estos temas de la agenda local.
En el último tramo de la carrera electoral, la disputa por la intendencia es lo más tranquilo que está. Una llamativa calma transita a los candidatos que intentan no agitar demasiado las aguas. El escenario que dejó agosto, a nivel local, se mantiene, con el oficialismo confiado en la victoria pero mirando de reojo y no tanto a Mauro Esteban que en algunos sondeos pelea cabeza a cabeza, e incluso figura como ganador en otros. La diferencia estará quizás en el poder de seducción que se tenga sobre los ciudadanos que no tienen inclinación política y elijen su voto sobre la hora. La cuestión es rascar la olla de los votos. En el bunker de “Juntos por el Cambio” prima la confianza pero medida y calculada. La victoria, si les sonríe, será por un puñado de votos. Y en ese margen finito apoya también sus esperanzas y trabajo el justicialismo local que se muestra unido, por lo menos hasta el 27. El oficialismo necesita asegurarse a esos radicales que sueltan la figura de Battisttella. Dato de color. En un acto que huele más a oportunismo y chiquitaje político, radicales aun en cambiemos solicitaron, enojadísimos, la expulsión del ex intendente de las filas de lo que queda de la UCR, por su participación en otra lista. Algo obvio, que está en la carta orgánica, que no cambia nada, que apunta más al futuro manejo del Comité local, y que hace apenas un ruido menor a nivel electoral de cabotaje. Igual la roja para Walter B deberá ser decidida en las altas esferas de lo que queda del radicalismo en algún momento de aquí… a la eternidad. La definición local estará entre Barroso y Esteban, así lo indican los números de agosto y los actuales confirman esta tendencia. Cuarto cómodo, Darío Lanieri, el candidato de la izquierda. Con la Nación y la provincia virtualmente definidas, no son pocos los políticos locales que están repartiendo tijeras junto con las boletas. El lema: Arriba votá a quien quieras, pero acá votame a mí.

De cuarta

El otro tema que está en la agenda local es lo ocurrido en la última fecha de la Liga local en los tristísimos incidentes del encuentro entre Defensores de la Boca y Atlético 9 de Julio. Ocho días pasaron para que la Liga anunciara las sanciones a Defensores. En el medio, silencio de todas las partes. Hubo un trabajo que también se hizo de esa misma manera e involucró a entidades más allá de nuestra ciudad. Reuniones varias. El resultado fueron los anuncios del lunes pasado. Miedo. Impotencia. Impunidad. Se esperaba y se reclamaba la palabra de la Liga. Un silencio, posiblemente entendible dada las circunstancias ocurridas, pero en estos casos dar la cara desde el minuto cero es importante, aunque sea para decir “estamos en el tema”. El único que salió a decir algo el lunes siguiente de los incidentes fue el comisario a cargo interinamente de la Policía local, casi minimizando la gravedad de los hechos. Pero bueno, dio la cara. El resto de los protagonistas tardaron una semana. Otros aun no lo hicieron. Muchos señalaron que era la Liga la que tenía que dar la cara y que hablarían después de eso. El hecho también sirvió, aparentemente, para sacar algunas facturas guardadas entre los clubes. La seguridad en espectáculos deportivos, tema en el foco. Se cuidan a los árbitros, ok. ¿Y al público? Los incidentes demostraron que nadie. Hubo aviso, pedidos de más efectivos por parte de Atlético al Subsecretario de Seguridad de la Municipalidad que, según una alta fuente de la Intendencia, incurrió en “un olvido”. “Con los días contados”, una frase que también se escuchó de boca de otro referente municipal este último fin de semana mientras recorría la Expo Rural después del tradicional almuerzo. Saquen sus propias conclusiones.

Un abuso

El otro tema que está en la agenda local es el referido a las denuncias por abuso sexual y maltrato contra un profesor de música en el Jardín 915. Diez en total. El caso está en la Justicia. Ya hubo peritajes y pronto se estiman novedades y definiciones. Hay algunos interrogantes. El primer incidente, con una nena, habría ocurrido en el mes de abril. Los docentes del Jardín minimizaron la cuestión y la solución fue sacar a la pequeña del 915. Recién en septiembre, ante un nuevo incidente con otro pequeño, llegaron las denuncias por parte de los padres. Las mismas se fueron acumulando. Hasta llegar a diez. Desde la Jefatura Distrital se pusieron en marcha las acciones correspondientes. El acusado fue relevado a un puesto donde no hay alumnos. La directora del establecimiento también fue apartada de su cargo. Cabe aclarar que el acusado ya tenía dos antecedentes por maltrato ocurrido en un establecimiento en Dudignac. La pregunta, ¿hasta cuando hay que esperar?
Desde el Servicio Local se establece que ante hechos de supuesta violencia física o abuso o cualquier tipo de vulneración de los derechos de los niños, cualquier ciudadano común debe hacer la denuncia, simplemente para que se investigue. Si uno es profesional (ej, funcionario, médico, docente, etc.) tiene un doble deber de hacerlo y si no lo hace estaría encuadrándose dentro de la figura legal de encubrimiento. Quizás por esto, y por la temperatura y visibilidad que está teniendo este caso, tiene algo incómodas a algunas de las maestras y auxiliares de ese Jardín. Muestra de esto pude ser lo ocurrido días atrás cuando, y consta en un acta de La Jefatura Distrital, según relata la madre de un alumno de ese Jardín, que en el horario de la salida, las porteras cerraron las puertas cuando entraron los padres. Dijeron que no se vaya nadie y una docente, de nombre Mercedes, micrófono en mano, dijo enfrente de los chicos que “estaban muy indignadas, muy dolidas porque por culpa de ellos sacaron a la Directora y las están investigando”. Un hecho, con ribetes de emboscada, lamentable y patético que deja en evidencia varios aspectos. El principal, el desconocimiento total de los procedimientos, la impunidad para realizarlo y la poca importancia que esta docente y auxiliares del 915 le estaría dando a los hechos ocurridos en el establecimiento del cual son parte, y también deja en claro lo que realmente le estaría importando, que no son los chicos. Además, les estaba hablando a supuestas víctimas y padres denunciantes lo cual podría implicar una figura legal.
Consultada sobre este tema, la Inspectora Jefe, brindó detalles a este periodista aclarando que ya habría arbitrado los procedimientos internos para determinar no solo lo ocurrido sino las responsabilidades que le pueden caber a esa docente y las sanciones pertinentes.
La defensa corporativa es el estigma en el cual debe evitar caer, en este caso, el ámbito docente ante cada hecho que involucre a uno de sus representantes. Sanciones reales, no traspaso de un lugar a otro. Y también una nueva oportunidad para tomar las riendas y actuar como se deba, hacerse cargo, principalmente con responsabilidad, caiga quien caiga.