La empresa estatal Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA) ha formalizado su intención de implementar un incremento en las tarifas de agua y cloacas, lo que elevaría la factura promedio a unos 18.400 pesos mensuales. La propuesta fue presentada este viernes durante una audiencia pública celebrada en el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, donde la compañía buscó justificar técnicamente el ajuste ante autoridades y organismos de defensa del consumidor.
De obtener el aval del ejecutivo provincial, el nuevo esquema tarifario representaría un aumento cercano al 40% respecto a los valores actuales. En la actualidad, la factura promedio por ambos servicios se sitúa en los 13.700 pesos, pero pasaría a ser de 18.410 pesos. Este cambio afectaría a una vasta red de cobertura que alcanza a 2,6 millones de usuarios distribuidos en 95 localidades del territorio bonaerense.
Durante la exposición de los fundamentos, los representantes de la prestataria detallaron que la actualización del módulo de facturación para los usuarios residenciales pasaría de 196,76 a 275,46 pesos. Para el sector no residencial, que incluye a comercios e industrias, el incremento sería más pronunciado, con un valor por metro cúbico que escalaría de 255,79 a 440,74 pesos. No obstante, la empresa aseguró que se mantendrán los beneficios de la Tarifa de Interés Social para los sectores más vulnerables.
Hugo Obed, presidente de ABSA, defendió la medida argumentando que la compañía ha atravesado una transformación necesaria para revertir una situación financiera crítica. Según la dirección de la empresa, la recomposición de los ingresos no es un fin en sí mismo, sino un mecanismo para garantizar la sostenibilidad de la prestación y financiar un plan de inversiones. En este sentido, se mencionaron desembolsos significativos destinados a plantas potabilizadoras, redes de saneamiento y tratamiento de efluentes cloacales por montos que superan los 100.000 millones de pesos en diversos rubros.
Sin embargo, el anuncio no estuvo exento de cuestionamientos. Durante la audiencia, diversos expositores, entre ellos representantes de la Defensoría del Pueblo y asociaciones civiles, expresaron su preocupación por la calidad del servicio. Los reclamos se centraron en la necesidad de un plan de obras claro para los próximos cinco años y en las deficiencias operativas detectadas en distritos como Bahía Blanca, Punta Alta y La Plata. Algunos sectores solicitaron incluso que no se avance con el aumento hasta que no se resuelvan problemas históricos de suministro y mantenimiento de la infraestructura hídrica.





