No hay paz para la gestión municipal. Juro que intentamos encontrar temas positivos para mencionar, pero los incidentes, los tiros en los pies, son en continuado. Arrancamos por los tres funcionarios que, paradójicamente, abandonan sus funciones, pero no tanto. Pasan del casino de Oficiales a las barracas pero mantienen ciertas libertades y/o privilegios. Un descontrol absoluto y llamativo.
Ninguna de las tres renuncias aun fueron comunicadas a la comunidad. Grave. Son funcionarios públicos, todos. Como si dar las explicaciones fuese optativo. La falta absoluta de las mismas sobre los temas relevantes/incómodos/molestos ya contrasta groseramente con la permanente comunicación de cuestiones secundariamente importantes y, algunas otras, llamativamente bizarras. Esta gestión municipalidad sigue negando la realidad y, a cambio, entre las comunicaciones oficiales está, por ejemplo, el cómo reconocer un huevo de pascuas seguro. No me creen? Estoy exagerando? Ok, fijense la imagen debajo del titulo de esta columna. Este tipo de información es la que envian a los medios. Ahora, de las cosas importantes nada. Cero. Evidentemente dar explicaciones no está dentro de las aptitudes de este gobierno. No culpo a la Oficina de Prensa. Evidentemente es la política comunicacional elegida desde más arriba, por el think-tank del fracaso. Una chiquilinada adobada con capricho porque las cosas se saben y, al no comunicarlas o hacerlo demasiado tarde, los expone aun más. Elemental.
Tres funcionarios dejaron sus cargos esta semana. Uno, recontra confirmado, fue Juan Pablo Boufflet. Con el boleto picado hace rato, aguantó bastante, pero ahora dijo basta y desde el lunes se fue sin vuelta atrás. Esto no salió, no se comunicó oficialmente. El mismo Boufflet me lo confirmó ante la consulta directa. Tampoco se sabe quien está a cargo, quien quedó en su lugar, en una area clave y bajo fuego constante. Suponemos, por averiguaciones, que Cristian Poggi, que era el segundo de JPB y con no muy buena sintonia entre ambos, quedaría al frente interinamente, y con Balle -un viejo lobo municipal- a cargo de vialidad urbana y rural. Lo confirmado es que JPB ya es historia, está fuera de la gestión.
Distinto los otros dos casos que renunciaron a sus cargos pero siguen en la órbita municipal. Básicamente, se liberan de responsabilidades (ojo…hacia adelante, pero no retroactivamente). Una es Florencia Gómez, la segunda de Maria Marquez en Desarrollo Social. Fue quien, en su rol de funcionaria y abogada, acompañó como apoyo de Marquez en el incómodo tour mediático y en la interpelación en el HCD cuando tomó estado público el cierre de la Casa de Abrigo y la situación de presunto abuso ocurrida allí. Y tuvieron que salir a poner la “caripela” y dar explicaciones. Habrá influido este tema en su decisión?
La otra funcionaria que también habría renunciado a su cargo es María Angélica Merlino, directora de Gestión Ambiental, muy apuntada por el tema del basural. Una funcionaria adepta a comunicar cosas agradables pero negada, casi caprichosamente, a hacerlo a la hora de explicar temas escabrosos como lo fue / es y seguirá siendo el combo basural /monte de gobierno/ membrana/ incendio/ humo tóxico. En fin, nada más ni nada menos, que las cosas de su área, en la cual está desde la gestión de Walter Battisttella. Si hay alguien que conoce el derecho y el revés del tema gestión ambiental es, justamente, María Angélica Merlino.
Pero evidentemente no es lo suyo. Y tampoco hay una voz de mando más arriba que le diga “Angie, querida, sos vos la que tenes que salir a dar explicaciones. Hacelo!”. No hay. Sabiendo que esta semana Merlino disfruta de unas vacaciones, el miércoles por la tarde una persona me pregunta en un almacen frente a Superonova si sabia algo de su renuncia. A lo que le dije lo que sabia: “está de vacaciones”. Diez minutos después me llega un mensaje de otra persona diciéndome lo mismo. Demasiada casualidad. Activamos inmediatamente la red de informantes y llegó la confirmación que, efectivamente, Merlino dejaba su cargo de directora pero que seguia en el ambito municipal al ser parte de la planta permanente. Mismo caso que Gómez: me libero de la responsabilidad. Pero ojo, repito, eso es hacia adelante, no para atrás. Con denuncias penales activas por el tema del basural, como la presentada por el abogado Petraccaro, lo hecho, hecho está.
El ámbito del Estado es tentador. Sueldos aceptables, poco control, no pide conocimientos previos (basta lealtad, acompañamiento), no hay periodo a prueba y lo mejor, empezás cobrando como si supieras. No importa si rendis o no. A fin de mes, en el cajero tenes la “tatina” a disposición. El Estado, este Estado, no pregunta. Control? Poco. Pero, cuando se hace pública una situación incómoda, ahi se activan las alarmas, comienzan las tácticas de evasión y control de daños. Tardías en el 98% de los casos. El sídrome de la frazada corta. Algo queda expuesto.
Pero el punto fuerte de esta semana fue un incidente bizarro, trazo grueso, demasiado torpe. Pero grave. Muy grave. El “4deCopas-gate” expuso una clausura burdamente mal hecha, a un inspector expuesto en su incapacidad para ejercer esa función y los grises de una nocturnidad en la cual la vara no es la misma para todos. Un tema que tiene a parte del andamiaje municipal en la mira, con funcionarios señalados, sumado a algunos usos y costumbres que, evidentemente y por suerte, hay gente que no está dispuesta a avalar. Y está bien, alguien en algun momento debe poner un freno. Este incidente no es un tema cerrado, ni mucho menos. Y, tal lo expresado por uno de los dueños del local, van a fondo.
Entre las cuestiones exhibidas gratuitamente en la noche de la clausura, otra de esas autoflajelaciones que tanto parece gustarle a la actual gestión, estaba la obvia pregunta de a quién era funcional un inspector sin autoridad ni capacidad evidente de ejercer su función (el video de esa noche es lapidario) pero que, a la vez, es la imagen que proyecta el municipio, porque va en nombre de esa institución.
Ayer al mediodía, una fuente calificada del palacio municipal nos confirmó que “ya se le comunicó al inspector en cuestión, José Jeréz, que no va estar más afectado a la nocturnidad”. Según la misma fuente, “era una decisión que ya se venía barajando” y el incidente del 4 de Copas terminó de acelerarla. Bien, sensata medida, aunque tarde, una vez más, detrás de los hechos. La pregunta que sigue es por qué llevar la cosas al límite? Si la gente del 4 de Copas en la noche de la clausura no graba el incidente, ¿hoy Jerez seguiría en funciones? Suena a control de daños, al mal menor. Un sacrificio para calmar la furia de los dioses.
De todas maneras, el tema no se agota en Jeréz. Hay funcionarios marcados, uno de ellos es Martin Banchero, mencionado en la entrevista realizada en el programa “Un Plan Perfecto” (Supernova 97.9) a Nicolás Fernández, uno de los cuatro dueños del local. No sería el único. Porque esto tendría que ver con cloroscuros que trae la noche y una luz de esperanza nunca viene mal para que todo quien la transite tenga el camino iluminado.
Pero de todos estos temas, llegamos a hoy sábado y aun nada se comunicó oficialmente. Bueno, nada no, por lo menos sabemos como elegir un huevo de Pascuas seguro.





