La libertad económica es un motor de crecimiento, pero sin bienestar colectivo, se convierte en un privilegio de pocos. En Argentina, encontrar el equilibrio entre ambos es clave para un futuro más justo. La libertad de emprender, innovar y crecer es fundamental, pero no puede darse a costa de la desigualdad y la exclusión.
La clave está en construir un modelo donde la economía sirva a la gente, no al revés. Para eso, es necesario implementar políticas fiscales que graven más a quienes más tienen, reduciendo así la brecha entre ricos y pobres. Esto no se trata de castigar el éxito, sino de asegurar que todos contribuyan de manera justa al bienestar común. Un sistema impositivo progresivo, donde quienes más ganan aportan más, puede ser una herramienta efectiva para redistribuir la riqueza y financiar políticas públicas que beneficien a todos.
Al mismo tiempo, es crucial proteger a los más vulnerables con regulaciones que garanticen derechos laborales, acceso a la salud, educación y servicios básicos como agua y energía. No se trata de frenar el progreso, sino de asegurarnos de que nadie se quede atrás. La protección social no es un gasto, es una inversión en el futuro del país.
Por otro lado, fomentar emprendimientos que generen empleo y valor social es fundamental. No solo se trata de crear empresas, sino de construir un tejido productivo que mejore la calidad de vida de todos. La innovación y la creatividad deben estar al servicio de la inclusión, no solo de la rentabilidad. Las pequeñas y medianas empresas, las cooperativas y las organizaciones de la economía social pueden ser motores de cambio y desarrollo local.
El equilibrio entre libertad económica y bienestar colectivo es posible. Países como Suiza, Noruega y Dinamarca lo demuestran: con políticas públicas inteligentes y un compromiso social fuerte, se puede lograr un desarrollo sostenible y equitativo. Es hora de que Argentina siga ese camino y construya un futuro donde la economía sea una herramienta para el bienestar de todos, no solo de unos pocos. ¿Estamos listos para el desafío?





