La Semana de la Yerba Mate se llevó a cabo en Posadas, del 23 al 27 de mayo, con diversas actividades interdisciplinarias que tuvieron como eje transversal la conmemoración de los 20 años del histórico tractorazo en la Provincia de Misiones. Las jornadas fueron previstas por el grupo organizador conformado por docentes, investigadores, egresados y estudiantes de las diversas facultades de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM). A su vez, se planearon con una perspectiva cultural y así reflexionar sobre el cultivo emblema y su injerencia en la sociedad.
Con Tonada Científica, nombre del grupo organizador, halló la forma de acercar al público a áreas más duras ligadas a la ciencia y la tecnología. El lunes 23 se realizó el primer simposio de 6 expositores de diversas ramas que, con una mirada actual, reflejó a grandes rasgos las problemáticas históricas de la producción yerbatera. “Con la charla, la idea es movilizar el espíritu científico e investigador de los estudiantes, y que puedan ver desde distintas perspectivas lo que se hace desde la Universidad con la yerba mate”, comentó la docente Maria Itati Rodrigues, Directora de Con Tonada Científica, perteneciente a la FHyCS.
Profesionales como Juan Dip (Cs. Económicas), Lisandro Rodriguez (Historia), Adriana Alvarenga (Ciencias Exactas), Cecilia Gallero (Historia), Patricia Schmid (INTA), Diana Haugg (Historia), se reunieron en el SUM de la Facultad de Humanidades donde tuvieron 10 minutos para exponer desde su área de influencia. La Mgter Patricia Schmid explicó sobre la experiencia con los bioinsumos para el cultivo de la yerba mate: “desde nuestro abordaje estamos en busca de herramientas para producir en forma más amigable con el ambiente intentando que el cultivo sea más respetuoso con nuestra propia salud”.
La actividad estuvo abierta al público en general y se destacó la presencia de alumnos de quinto año de los colegios de la zona, la dinámica de los expositores fue con intercambio entre los presentes y proyecciones de imágenes que hacían alusión a la realidad que se vivía: “desde siempre las mujeres colaboraron en la labor en la cosecha, pero su trabajo no era reconocido como tal, los guainos y las mensú (mujer que cultiva yerba mate, femenino del mensú) fueron borrados de la historia, la que se escribió solo con trabajadores. Las tareferas, antes, no tenían ni remuneración”, puntualizó, Diana Haugg, quien trabaja con líneas de investigación articuladas con un enfoque relacional de género en el mundo del trabajo rural, especialmente en la labor tarefera.
La concejala Malena Mazal otorgó a los organizadores la declaración de interés impartida desde el Honorable Concejo Deliberante de Posadas. Otras de las personalidades presentes fue el Dr. Froilán Fernández, actual secretario de Investigación de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales y postulante a decano de la misma casa de estudios. “En la sesión del 5 de mayo se declaró de interés a todas las actividades que se van a dar en el marco de la Semana de la Yerba Mate. Entendemos que estas resaltan, aportan y construyen al crecimiento de nuestra comunidad”, señaló la Concejala.
Las demás jornadas se programaron en la sala Kowalski del Centro Cultural Vicente Cidade (CCVC) y contaron con la participación de la comunidad. El martes 24 de mayo se inauguró la muestra fotográfica “Lo que persiste. Huellas de la agricultura colona yerbatera”. Luego se presentó el material didáctico “Todo sobre mi Mate” bajo la Coordinación de Luján Oliveira, Ilana Reck y Delia Ramírez. “La idea es hacer un mapa general con todo lo que está pasando con la yerba mate, compartir lo que se hace en la Universidad y abordar un poco más allá de una situación histórica puntual, atravesada por la facultad, por el arte, la fotografía o la escritura”, expresó la directora, Martía Itatí Rodríguez.
El viernes se cerró la Semana con un “Mate cocido productivo. A 20 años del Tractorazo de 2002”. En el mismo punto cultural de la ciudad, los productores realizaron junto con la comunidad una ronda de reflexiones políticas sobre el Tractorazo y la actualidad de las familias colonas, poniendo el eje sobre las prácticas yerbateras a futuro. El recuerdo, las lágrimas y el reconocimiento de lo logrado por ese entonces fue lo que se vivió en el encuentro de los productores, que con la misma vehemencia de hace 20 años, aún reclaman por un precio justo.
Algo de Historia
En la historia de la provincia de la tierra colorada, el Tractorazo tuvo lugar el 29 de mayo del 2002. Se trató de la movilización de un grupo de productores de la Ilex paraguariensis que se concentraron en la ciudad de Oberá para realizar el primer reclamo, el cual se mudó a la capital provincial. Los colonos subidos en viejos tractores ingresaron a Posadas y se instalaron en la plaza 9 de Julio. Los productores yerbateros, en asamblea, determinaron permanecer en el lugar hasta conseguir una respuesta concreta a sus reclamos. Las causas que determinaron dicha movilización fue la desaparición de la Comisión Reguladora de la Yerba Mate (CRYM), dejando al colono en manos de las grandes industriales y cadenas de comercialización los cuales fijaban el precio a su merced. El Tractorazo fue el propulsor del nacimiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), marcando un cambio histórico y político en su regularización comercial. “El tractorazo fue un quiebre, una puesta pública de la situación yerbatera de la época. Nombrarlo moviliza la historia de lo que fue y de lo que está pasando. Hubo cambios, pero la precarización del sector continúa”, reflexiono Itati Rodriguez.
Lo que deja en claro está semana es que conmemorar las fecha alusivas y rescatarlas para que las nuevas generaciones las conozcan y reflexionen lleva a la construcción de una sociedad más justa en base a lo vivido. Hacer visibles la historia de la lucha campesina y traer a la memoria aquellos sucesos que son las bases de un pueblo que pugna y crece por lo que brota de la tierra, es fundamental, y una responsabilidad de todos.








