PYMES , No importa el tamaño, hay que hacer una estrategia de Marketing

(por Gonzalo Merlo)

Las PyMEs, como las grandes empresas, deben hacer una estrategia de marketing para su crecimiento.

 

En la estrategia de negocios y en el trabajo de posicionarse ante el cliente y “ganarlo”, el marketing es una pieza clave. Las historias de éxito se suceden y diferentes compañías han conseguido asentarse de forma destacada en el mercado empleando diferentes herramientas marketing y conectando con los consumidores gracias a ellas.

Están los casos de hace unos años de las firmas que se asentaban gracias al boom de las redes sociales y las nuevas maneras de comunicarse que propiciaban en la relación con los consumidores, las empresas que usan el marketing de contenidos para llegar al consumidor o aquellas historias – muchas ya incluso muy antiguas – en las que un genio marketinero logró que los consumidores se hiciesen siempre con un producto o con un servicio.

En esas historias de éxito no todos los protagonistas son grandes players del mercado. A veces, las estrellas son pequeñas y medianas empresas que han sabido comprender una lección que a las pymes no pocas veces les cuesta comprender. Las pymes también necesitan una estrategia de marketing y varias son las razones que sostienen esta afirmación.

Es un error pensar que es una cuestión de “ser grande”

Posiblemente, este es el principal error de partida. No pocos son los responsables de pequeñas y medianas empresas a los que la idea de tener una estrategia de marketing les suena un poco a ‘lo que haría Coca-Cola’, o póngase aquí el nombre de la gran multinacional que se prefiera. Creen que no es algo para ellos, porque su negocio es todavía algo muy pequeño y muy específico con un alcance mucho más limitado. Y ante su tamaño asumen que lo de hacer marketing no es algo que tengan que realmente hacer.

Se equivocan. Como tantas cosas para las que nos dicen que “no hay edad”, lo mismo se podría decir de la estrategia de marketing. No hay un tamaño que haga que no sea necesaria. Para la estrategia de marketing, no hay tamaño. ¿Las grandes multinacionales han logrado emplearla de una forma que posiblemente las pequeñas empresas no pueden igualar? pero en realidad tampoco necesitan hacerlo. La estrategia de marketing se adapta a lo que se es y a cómo se es y debe partir de ese punto base. Cada compañía tiene simplemente que crear la suya, la que más se ajusta a lo que son y a lo que les importa.

 

Una empresa, por muy pequeña que sea, necesita darse a conocer

Al fin y al cabo, todas las empresas tienen que ser capaces de lograr que su público sepa que existe y para ello no tienen más remedio que echar mano del marketing. De hecho, fallar en este punto es uno de los grandes problemas a los que se enfrentan las pequeñas y las medianas empresas.

No hay más que pensar en los pequeños negocios que han ido apareciendo en el barrio de cada cual y la suerte que han corrido. Es bastante probable que todos tengamos muy presentes historias de fracaso. ¿El bar que no dio tiempo a sus clientes a que lo descubriesen antes de cerrar sus puertas, la tiendita encantadora que había ocupado un bajo en una calle poco transitada y que una solo acaba conociendo por casualidad? Muchas de esas historias frustradas tienen un punto en común: los consumidores no sabían que aquel negocio estaba ahí.

 

La cuestión es además mucho más importante cuando el negocio en cuestión no es exactamente ‘mainstream’, cuando llega a un público nicho muy específico. Esperar que los consumidores lo descubran por casualidad es todavía más arriesgado en ese terreno.

 

Tienes que comprender a tus consumidores y conectar con ellos

La estrategia de marketing implica además conocer muy bien qué quieren tus consumidores y cómo se debe trabajar para conectar con ellos. Es una especie de guía que permite establecerse de forma sólida ante ellos y conectar con sus necesidades y expectativas. Permite saber qué buscan y también cómo ofrecérselo. Y eso no es algo que solo las grandes compañías deban hacer. Es algo que todas las empresas deben trabajar. Es casi una cuestión lógica.

La cafetería de la esquina tiene que saber no solo cuándo van a aparecer los picos de clientes, sino también qué tipo de café consigue que estos respondan mejor a lo que se les está ofreciendo. ¿Hace aquella marca de café que se consuman más o que haya más retorno de clientes? ¿O parece que prefieren aquella otra? Todos esos datos ayudan a darles lo que buscan. Todos esos datos son hacer estrategia, se mire como se mire.

 

La estrategia es clave para sobrevivir

Y es que, al fin y al cabo, la clave para encontrar un hueco en el mercado y para lograr asentarse en el mismo está en la estrategia. Las empresas necesitan saber qué van a hacer y cómo, tener unas pautas de actuación. Eso es lo que la estrategia de marketing hace por ellas, ayudándoles a determinar cómo y de qué manera harán las cosas.