Se difundió el Ranking Seccional de Intendentes del Interior de la provincia de Buenos Aires y expusoo el complejo escenario político que enfrentan los jefes comunales de la Cuarta Sección Electoral de la provincia. El informe, correspondiente a marzo de 2026, elaborado por la consultora CB Global Data, revela contrastes significativos en la percepción ciudadana, donde la popularidad y el nivel de conocimiento parecen ser los principales obstáculos para algunos mandatarios locales.
María José Gentile, con -9,8, se ubica en el anteúltimo lugar de la tabla en el lote de los intendentes con peor diferencial entre medio del último, Pablo Javier Zurro (Pehuajó) con -10,4, y Juan Fiorini (Junín) con -7,3. Además, de los 19 intendentes de la sección, Gentile aparece con el menor porcentaje de imagen positiva (10,2). Una zona que marca el desgaste de la imñagen de estos intendentes.
En el otro extremo de la tabla, los jefes comunales mejor posicionados son Jorge Gaute (Alberti) con un diferencial positivo de +21 puntos, Darío Golía (Chacabuco) con +19,9 y Juan Alberto Martínez (Rivadavia) con +18,7.
El estudio se basó en una muestra representativa de 3.213 personas, todas ellas mayores de 16 años. La composición del grupo analizado fue seleccionada cuidadosamente para reflejar la diversidad demográfica de la región, teniendo en cuenta variables clave como el género, el nivel educativo, la ubicación geográfica y el rango de edad de los participantes.
El proceso de recolección de datos se llevó a cabo mediante un cuestionario estructurado de preguntas cerradas, aplicado de forma directa a los encuestados. En términos de distribución territorial, la consultora mantuvo un equilibrio estadístico al entrevistar a un promedio de entre 618 y 682 personas en cada sección electoral, lo que otorga al informe un sustento técnico sólido para comprender las tendencias actuales en el interior bonaerense.
Estos números no son meramente anecdóticos. El alto porcentaje de ciudadanos que aún afirma no conocer a sus intendentes, sumado al predominio de las percepciones negativas sobre las positivas en casos como el de Zurro o Gentile, marca un desafío urgente para las administraciones locales.




