Comisario full time

El flamante Jefe de la Policía Comunal, Comisario Inspector Gustavo Quemehuencho, y un reportaje a pocos días de haber asumido por primera vez en 27 años en un destino fuera del conurbano bonaerense.

(Por Juan Manuel Jara)

En la fuerza desde el 24 febrero del 92, Gustavo Quemehuencho viene de una familia de policías, como su padre y su hermano. Oriundo de Los Toldos es, desde hace cerca de un mes, el Jefe de la Policía Comunal de 9 de Julio. Casi un oasis de tranquilidad luego de 27 años de servicio en distintas dependencias del caliente conurbano bonaerense.

“Mi primer destino fue la Comisaría Primera de Moreno. En el conurbano se aprende sí o sí. Da mucha experiencia, de las buenas y de las malas”, cuenta Quemehuencho, “pero a lo largo de los años uno quiere tranquilidad. De todas maneras, los hechos de inseguridad pueden pasar en cualquier lado pero siempre se aprende algo nuevo en Policía”.

SEMANARIO EXTRA: ¿Desafío de este destino?

GUSTAVO QUEMEHUENCHO: Volcar toda la experiencia de tantos años de servicio. Este es un destino con mucha más cercanía con el vecino. Yo me adapto rápidamente. Esto nada tiene que ver con lo que es el conurbano. Acá es otra cosa, esto es más familiar.

SE: ¿Qué es lo que tiene que hacer un comisario que llega a un nuevo destino para entrar con el pie derecho?

GQ: Poner las pautas de trabajo, que sean claras, bajar lineamientos de trabajo que uno trae desde sus inicios. Supervisar y seguir. Hacerse conocer es fundamental.

SE: ¿Cuál sería el toque Quemehuencho?

GQ: El respeto. Con el respeto se llega a todos lados. Si uno tiene respeto, trata con respeto, lo puede exigir. Ese es mi lema.

SE: Hay un período de adaptación al nuevo territorio ¿qué es lo primero que se hace?

GQ: Yo lo empiezo a transitar, aunque tomo lo de mi antecesor en el cargo para tener conocimiento. Pero para mí es arrancar de cero y actuar en base a esas problemáticas que pueden surgir en un barrio o donde sea e ir a tratar de solucionarlo.

SE: El desafío es no solo responder en la ciudad cabecera sino en las localidades del Partido.

GQ: Si, claro. Hay que estar. Tenemos una subcomisaría, dos destacamentos y ocho puestos de vigilancia. Se les baja los lineamientos de trabajo y se les está encima.

SE: ¿Es un comisario de aparecer de sorpresa en un destacamento?

GQ: Si, no tengo horario. Puedo ir de día, tratando de respetar lo que para nosotros son horarios de descanso, pero después de las 5 de la mañana, 8 de la mañana, 20 horas, no tengo horario.

En sus primeros días en el nuevo destino, entre las tareas del Comisario Inspector está conocer a los actores de la Comunidad: “es importante para presentarse y en base a eso uno va familiarizándose más con el territorio del Partido”.

El equipamiento es bueno y hay varias dependencias en funciones lo cual agiliza la faz investigativa, así no dependemos de otras reparticiones. La sugerencia del Jefe policial al vecino es que “ante cualquier delito lo denuncie porque tenemos un mapa y vemos las distintas problemáticas, y de esa manera podemos tomar medidas para que no vuelva a pasar”.

SE: ¿Hoy tenemos una zona caliente en 9 de Julio?

GQ: No, no hay una zona así. Lo que observamos, desde que estoy a cargo, es que son hechos puntuales. No hay zona roja o zona caliente. No hay. Los hechos que hemos tenido son muy separados uno de otro.

SE: ¿Qué busca el vecino en el servicio policial?

GQ: Velocidad en la respuesta. Hemos tenido distintas academias con el personal y estas van a ser muy frecuentes y siempre les digo que inviertan la situación, que se imaginen yendo a una dependencia policial como un ciudadano común y querer ser atendido con la prontitud y responsabilidad que tiene que ser.

SE: ¿Cuál es la dotación actual de la policía comunal?

GQ: Hoy contamos con 154 efectivos distribuidos en todo el Partido.

SE: ¿Es un buen número?

GQ: Estamos bien. Si tuviésemos mas estaría mejor. Pero mal no estamos.

SE: En cuanto a equipamiento parece que están bien.

GQ: Si, estamos bien. Hemos recibido dos móviles nuevos y una camioneta que ya tuvimos en la gestión anterior y esos vehículos son para volcarlos a la prevención.

Repite que su objetivo es trabajar para ganar la confianza del vecino, cosa que ha hecho en cada destino que le ha tocado prestar servicio. “Me gusta salir a caminar y hablar con los vecinos”.

SE: ¿Cómo es un día de trabajo?

GQ: Arranco temprano, me levanto 6:30, recorro la Comisaría, me informo de las novedades, aunque igual si pasa algo me informan, y ahí arranco con los operativos. Controlo las delegaciones, en especial la de Dudignac, por los detenidos que tiene. Y estoy hasta las 12 o 1 de la madrugada.

SE: Imagino que es indispensable el sostén de la familia.

GQ: Si, ya están acostumbrados. Son incondicionales. Más en esta primera etapa en un nuevo destino. Después, cuando ya se conoce al personal y tiene todo mas acomodado uno puede tener un poco mas de respiro.

El subcomisario Bruno Sbrisa está a cargo de la estación de Policía de la ciudad. Y hay un fuerte lazo con Quemehuencho. Ambos de familia policial, y también de Los Toldos, los padres trabajaron juntos. El papa de Sbrisa es padrino de uno de los hermanos de Quemehuencho. Hoy, el destino policial los reunió en 9 de Julio.

SE: Es importante llegar a un destino y tener una persona de confianza de entrada ¿no es así?

GQ: Si, es importante tener una persona conocida. No siempre se coincide, es una persona muy responsable.

Tantos años prestando servicio en destinos del conurbano bonaerense van a ser, sin duda, un contraste con el territorio nuevejuliense, aunque no está exento de los temas que atañen a la seguridad. Pero en “el conurbano se vive siempre en alerta”, suelta el Comisario.

SE: ¿Cuál fue el destino más intenso?

GQ: La zona más caliente fue la de Moreno por los distintos hechos que se fueron suscitando. Hechos de todo tipo en un destino intenso. Muchos hechos de sangre. En especial los fines de semana.

SE: Al ser algo de todos los días ¿uno se termina acostumbrando a esos hechos?

GQ: Uno se acostumbra a esos hechos pero siempre hay alguno que lo impacta y eso queda muy grabado. Por suerte nunca tuve que estar en un enfrentamiento. Pero si sufrir la pérdida de un compañero, alguien con quien hasta hacía unos minutos uno había compartido una charla, un café. Es duro. Me ha tocado en dos oportunidades levantar el cuerpo de un compañero.

De la labor policial le gusta más la parte investigativa, “tratar de solucionar el tema lo más rápido posible”.

SE: ¿Qué mensaje le deja al vecino?

GQ: Que confíe en la Policía. Las puertas de la dependencia siempre están abiertas. Y la de mi despacho también. Quiero que aquel vecino que va a la comisaría por un problema no se vaya con dos por haber sido mal atendido. Uno viene para trabajar. Yo estoy siempre en la Comisaría.