Alea iacta est

(por Lic. Hugo Merlo)

La suerte está echada” dice la frase en latín, atribuida a Julio César cuando cruzó el Rubicón, algo así como “los dados fueron jugados, no hay vuelta atrás”.

El domingo los argentinos elegimos presidente por 4 años.

Recuerdo diciembre de 2015, trabajaba en el Ministerio de Economía, había asumido Macri y todo era tristeza y desazón por el cambio de gobierno. Cuando la jornada llegaba a su fin, salía del Ministerio frente a Plaza de Mayo y siempre algún descolgado cantaba…”vamo a volveeeer, vamo a volveeer”. Yo pensaba, estos no vuelven más, tan desastroso había sido el período de Cristina que solamente había que soplar para que volaran para siempre. Sin reservas en el BCRA, con pobreza, con mercado de cambios regulado, inflación, no había nada que funcionara.

Así estaba la Argentina, 4 años atrás cuando asumió Macri.

A mi entender, el nuevo gobierno adoptó una posición gradualista, no había explotado la bomba, por lo tanto, no había un sustento político para tomar medidas de shock y posiblemente hubiese habido reacciones sociales, que son complicadas de manejar. La opción gradualista, por lo general, desemboca en una crisis como la que estamos viviendo. Las soluciones gradualistas tienen el inconveniente que uno está sujeto a vaivenes externos, de los que se sufren las consecuencias pero no se tiene control sobre ellos.

En definitiva, más alla de las explicaciones, el resultado frío de lo sucedido, son las elecciones que se llevarán a cabo el próximo 27 de octubre. Después queda esperar, si hay ballotage o 40 días de transición, que esperemos todos estén a la altura de las circunstancias.

Una cosa que quiero entender… quisiera que expliquen qué quiere decir “juntos”, o “todos” ¿de que mesa de concertación hablan? La mesa de concertación son las cámaras en el congreso, para formar un equipo es necesario un objetivo común.

Otro tema. Hace unos días se entregó el premio Nobel de Economía. La Academia Sueca lo otorgó a Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer, investigadores destacados por su trabajo pionero para “aliviar la pobreza”.

Estos economistas han introducido nuevos enfoques para obtener respuestas confiables sobre cuáles son las mejores formas de combatir la pobreza. Proponen combatirla a través de experimentos a pequeña escala en áreas como la educación, la sanidad. Los premiados miden en forma práctica y fiable los programas contra la pobreza y analizan si son soluciones duraderas. La pobreza global se encuentra en el 10 %, y mantener esta situación requiere soluciones que perduren en el tiempo. Estos autores priorizan la lucha contra la pobreza por sobre la desigualdad. O sea, bajando los niveles de pobreza con procedimientos puntuales, la eliminación de la desigualdad vendrá por detrás, consolidando lo anterior.

Lic. Hugo Enrique Merlo