Le damos un par de vueltas a la manivela, mezclamos las bolillas, y sacamos algunas para marcar algunos temas que dejó la semana
Los concejales de La Libertad Avanza presentaron el 6 de abril último un Proyecto de Resolución ante el Concejo Deliberante, diciendo que en el año 2009 la municipalidad realizó la promoción y firma de contrato para la ampliación del pavimento con los vecinos de la Avenida Agustín Álvarez, entre Cardenal Pironio y Avellaneda y considerando que en ese contrato la Municipalidad se obligaba a ejecutar la ampliación de la obra de pavimento a través de la Cooperativa Eléctrica y de Servicios ‘Mariano Moreno’ Ltda, adjudicataria de la obra de conformidad con lo establecido en la Ordenanza Municipal 2983/92, decreto 153/92, Ley Orgánica Municipal y Ordenanza Provincial 165/73, empezaron a surgir las preguntas avaladas por un antecedente de peso: los vecinos pagaron las cuotas en tiempo y forma presentando comprobantes de los pagos de las sesenta (60) cuotas en los recibos de luz.
Ergo: hasta la fecha la obra no se realizó. Los vecinos empezaron con los reclamos por la ejecución en 2014, o sea cinco años después de que firmaran cada uno su contrato y no obtuvieron respuesta. Los responsables municipales manifiestan desconocer esta obra según el mismo Proyecto de Resolución.
Por lo que quedan dos caminos, según expone el bloque de LLA: o se cumple con la obra -dado el tiempo transcurrido y que los vecinos sienten vulnerados sus derechos- o por el contrario se les realice la devolución de lo abonado, con su correspondiente actualización más los intereses punitorios correspondientes.
Algo que caracteriza al sur de España, y especialmente a Andalucía, es ver ropa tendida en los balcones y terrazas. En Torremolinos, la polémica está servida… y parece que también los tendederos. Su Ayuntamiento ha aprobado una ordenanza que prohíbe tender ropa visible desde la calle, buscando una ciudad más ordenada y estéticamente atractiva. Eso incluye toallas, camisetas, pantalones… y sí, también la ropa interior.
La medida, según el Ayuntamiento, no pretende multar indiscriminadamente a los vecinos. La norma solo se aplica cuando existe otra alternativa: patios, azoteas o espacios interiores. Si no hay otra opción, se podrá seguir tendiendo como hasta ahora. Eso sí, la ordenanza contempla posibles sanciones entre los 100 y los 750 euros, aunque la junta del Ayuntamiento insiste en que la prioridad es ordenar la ciudad, no perseguir a nadie. Además, se establece un periodo de adaptación para los elementos existentes y se promueve un cambio progresivo.
Como era de esperar, la reacción en la calle está dividida. Algunos vecinos aplauden la medida y la ven necesaria para mejorar la imagen de la ciudad, mientras que otros la califican de excesiva o exagerada. Lo que está claro es que este tema ha puesto a Torremolinos en el centro del debate sobre estética urbana y normas de convivencia. Pero eso sí… los que soñaban con ver ondear su camiseta favorita desde el balcón, tendrán que replanteárselo. Es que la cosa no podía durar porque estaba agarrada con broches.
Las abundantes lluvias de lunes 20 y martes 21 de abril volvieron a exponer las dificultades de enfrentar estas calamidades cuando la cantidad supera la normalidad. ¿Qué sería una lluvia normal? Cuando supera los 50 milímetros, pero no pasa de 70. Para la red de caminos nuevejulienses seriamente dañada en 2025 por lluvias que llegaron a 1647 mm. pero que en algunos sectores del distrito la cifra fue superior no admiten un segundo año consecutivo con este régimen de lluvia. Pero la cuestión no pasa por el derecho de admisión, imposible de controlar. Sino en manejar la previsibilidad con trabajos acordes para estas situaciones, en tiempo y forma, con maquinaria adecuada y suficiente y personal en idéntica situación. Y ahí empieza el verdadero problema.
Chocar en cadena en una autopista esta dentro de lo previsible por las velocidades que se dan en ese tipo de vía; no es aceptable, pero suele ocurrir con severas consecuencias para conductores y pasajeros. Pero chocar en cadena en una ciudad como esta solo remite a una sobreabundancia de distraídos al mismo tiempo. No se entiende de otra manera el episodio ocurrido en calle Mendoza, entre Sarmiento y venida Urquiza, el miércoles 15 de abril que desató una ola de críticas de foristas de distintas redes por un solo motivo -según ellos- iban mirando el celular decían todos en forma unánime.
El Colegio de Sociólogos de la Provincia de Buenos Aires expresó su preocupación por los hechos de violencia registrados en escuelas del país y convocó a una intervención articulada entre Estado, comunidad educativa y familias, en defensa de los derechos de niños, niñas y adolescentes.
En el pronunciamiento del Consejo Directivo, la entidad advirtió sobre la “ruptura del pacto pedagógico” y la escalada de conflictos en el ámbito escolar, en un contexto social atravesado por el individualismo, la hiperconectividad y la circulación de discursos de odio.
El documento pone el foco en la complejidad del fenómeno y rechaza explicaciones simplistas. Plantea la necesidad de abordarlo como un problema social que requiere análisis, intervención y construcción de estrategias sostenidas en el tiempo.
Desde su propio rol en el ámbito educativo, particularmente en tareas de intervención e investigación-acción, y alentaron a los profesionales a aportar herramientas y propuestas frente a la situación.
También, expresaron su solidaridad con docentes y orientadores sociales que se desempeñan en la provincia de Buenos Aires, al tiempo que subrayaron la importancia de fortalecer políticas de cuidado, generar espacios de diálogo y reconstruir el lazo social dentro de las instituciones educativas.
El texto también advierte sobre la gravedad de las amenazas en escuelas, señalando que se trata de conductas tipificadas como delito, lo que exige la intervención de organismos del sistema de seguridad, la justicia y las autoridades educativas.
Finalmente, el Colegio reafirmó la necesidad de sostener a la escuela como un espacio democrático, de encuentro y construcción colectiva, y convocó a la sociedad en su conjunto a asumir una responsabilidad compartida en la formación de las nuevas generaciones.
Bernardo Grobocopatel, presidente y dueño del Club Agropecuario Argentino de Carlos Casares o vulgarmente Agro, insinuó el alejamiento del club que fundó en la vecina ciudad y que hoy milita en la Primera Nacional, la segunda categoría del fútbol argentino. El fundador de la institución de Carlos Casares, dará un paso al costado, como anunció en sus redes sociales. No hubo sin embargo un comunicado oficial y todo quedó sujeto a conjeturas. Pero también trascendió desde el club que la idea es que la transición sea “ordenada”. Se desconoce -por ahora- el destino administrativo y deportivo de un club, casi sin socios y casi sin hinchas que tuvo un comienzo por lo menos confuso con los clubes de Carlos Casares que siempre lo acusaron de quitarles jugadores. Los sucesivos ascensos lo llevaron a la Primera Nacional y participó de la Copa Argentina, enfrentando a Boca y a Racing, por ejemplo. Esa transición, que desde el club se reconoce, se anuncia que será ordenada.
Agropecuario y Bernardo Grobocopatel son una unidad indivisible. Grobocopatel no es un presidente más. Aunque Agropecuario es una asociación civil sin fines de lucro, la única figura posible en el fútbol argentino, la realidad es que su historia y funcionamiento se parece mucho más a una sociedad anónima deportiva (SAD) porque nació el 23 de agosto de 2011 por deseo de su inventor, un empresario hijo de una familia ligada al negocio de la soja y millonarios del campo, que soñaba con que su ciudad, de solo 23 mil habitantes, tuviera un lugar de protagonismo en el fútbol argentino. Su despedida expone también su frustración por la escasa repercusión que el equipo tiene en su propia ciudad.
Grobocopatel también expresó: “Cuando algo se sostiene solo, termina quebrando en silencio a quien lo sostiene”. Concluyente y agregó “Este club fue mi vida”, pero parece que no fue el de la mayoría de los casarenses que le dieron la espalda.
También es discutible que haya impulsado el movimiento económico, fortaleciendo el comercio y abriendo oportunidades para jugadores de la liga local, excepto el caso de Enzo Díaz (River, Sao Paulo) pero es la excepción que confirma la regla. No hubo proyección de jugadores locales al fútbol profesional y el equipo que compite en la Primera Nacional está formado por jugadores venidos de otros lugares del país.
El detonante tal vez haya sido la derrota del equipo por 4-1 ante Atlético Rafaela, por la fecha 10 de la zona B de la Primera Nacional. La publicación se realizó el martes posterior, 21 de abril y desde ese posteo, el futuro del club entró en una incertidumbre.




