No hay plata. El mantra libertario que, desde el minuto cero de su asunción, hizo propio el presidente Javier Milei. Frase que, más allá de gustos y opiniones, marcó la cancha para el plan de acción de su administración. Esa misma frase, tan libertaria, es, paradójicamente, la preferida de la gestión Gentile. Se amigó con Moos? Se pasó a las Fuerzas del Cielo? No, no es por ahí.
Sus funcionarios la repiten públicamente, ya de manera notoria, como la excusa perfecta para explicar la inacción, su propia inacción, para modificar la problemática realidad del Partido.
Es clara la bajada de linea: “ante cualquier reclamo, digan la frase mágica y listo”. Pero ahi está el desafío, cómo gestionar sin recursos. Bueno, tampoco es tan así, plata hay. Hace falta más u optimizar los recursos con los que se cuenta. Básico. De qué manera? Haciendo cambios, efectivos, no de nombres únicamente, ajustar y reestructurar. No estamos descubriendo nada. Clase 1 de “Administración de recursos” o de la cátedra “Cómo salir del pozo”. En especial cuando el Municipio vive en descubierto.
Si el mantra libertario se ha convertido, paradójicamente, en la frase tras la cual se escudan funcionarios de la administración local para justificar lo que no pueden hacer, entonces surge la inquietud: para que están? Analicemos. Sos responsable de un area, decis a los cuatro vientos que apenas podes hacer que funcione, no podes proyectar porque no tenés todos los recursos pero, a fin de mes, cobrás el sueldo. O sea, si no hay plata, si verdaderamente no hay plata, no hay para nada. Si no podes hacer lo minimo que correponde, deberias ser coherente y dejar el puesto. Si no, lleva a pensar que ese funcionario/a “hace la plancha”, o sea, “hago lo que puedo, si puedo, total a fin de mes el sueldo se acredita en la cuenta”. O que el objetivo es priorizar la estructura municipal por sobre las necesidades de quienes llevaron a una administración al poder. Claro, hace falta liderazgo, voz de mando. Tampoco parece haber estos dos items en stock.
No hay plata. Si a pesar de echarle la culpa cada vez que se pueda al Gobierno nacional (que tiene lo suyo, tambien) te escudás en su frase de cabecera, suena raro. “No hay autocritica” podria reformularse localmente la frase del presidente.
Lo mencionamos incontables veces: desde hace varios años, ya casi el 80% del presupuesto local anual se va en sueldos y haberes. De esos sueldos y haberes, los más jugosos, siete cifras con el primer número siendo mínimo un 2 (más las bonificaciones que pueden llegar a casi otro sueldo), corresponde a la planta de funcionarios. Los mismos que cada vez que se los convoca por un tema se escudan en el “hit peluca”: No hay plata. Pero la suya está asegurada. O sea, no puedo hacer lo mío al 100% pero tengo asegurado el pago como si lo hiciera. Muy “menú de cada 29” todo. En muchos de los caos sin experiencia previa en el área. Incluso, algunos ganan más que un Ministro de la Nación! Una beca. Muy casta, para los estandares de los autores originales de la frase en la cual se escudan.
Poco más de dos años lleva la gestión Gentile al mando del municipio y, como también ya mencionamos varias veces, más allá de los errores propios y las cosas extraordinarias (como la inundación y el tornado) también le han explotado un par de “coche bomba” de la gestión anterior. En este mismo lapso de tiempo no se entiende por qué la intendente no salió jamás a despegarse (bueno, se intuye: fue parte completa de esa misma gestión) o por lo menos a llamar a los responsables (sea ex intendente o ex fucionario del area caliente) para compartir culpas. Por qué el silencio? Llamativa esta cuasi “omertá” de cabotaje. Qué hay detrás? Porque sin dudas hay responsables de varios de los temas que hoy enfrenta Gentile y su equipo (o lo que queda del mismo). Entonces, por qué no se los convoca mínimente a dar explicaciones, a poner la cara? Repito: qué hay detrás del silencio y de recibir todos los palos, los merecidos porque ya es tu gestión, y los de los temas heredados? Hasta donde ponés la “caripela”? Hasta dónde la supuesta lealtad? Qué hay a cambio del silencio? Y otra cosa: si no hay plata, dónde fue la que había? Cómo se llegó a esta situación? No hay explicaciones de cara al vecino? Le pedis el voto y no le das explicaciones? Tampoco hay responsables? Todas preguntas lógicas, incómodas también, pero que ya están en la calle. Como la cruda realidad de 9 de Julio.
Se apunta a que marzo sea el mes de cambios. De algunos funcionarios, de nombres. Habrá que ver si de brújula también, si habrá una real reforma de la estructura municipal. Porque si el tema es que no hay plata, cambiar nombres solamente sin ajuste, reducciones o reestructuración, será más de lo mismo. Ya con voluntarismo no alcanza.
Le quedan dos años de gestión a MJG. Sabemos que está cansada, que siente que la “dejaron sola”. Perdió crédito e imágen. Su equipo de asesores, ponele, mucho no suman. Encontró un punto de apoyo en parte del peronismo local y anda de buenas migas con la gobernación. “Hay que blindar a María José” habría sido la orden emanada desde algun rincón de la ciudad de las diagonales. Claro, comparten el mismo “enemigo” político: las fuerzas libertarias en avance en territorio bonaerense. Pero… acá se escudan en la emblemática frase mileista por excelencia a la hora de justificar la pobre realidad de su gestión!! Una brújula a la derecha!!…ah, no..perdón, de la derecha nada.
Cerraste la Casa de Abrigo porque “no hay plata”, pero la planta de funcionarios, donde están los sueldos jugosos, sigue intacta. “No hay plata” para 60 litros de gasoil para que el micro municipal traiga a los chicos de Dudignac a un cierre de verano en el Club Libertad, pero estamos armando ¡¡¡¡el museo del automóvil!!!!
Coherencia, por favor, un GPS y, si hay disponible, una buena dosis de capacidad también.





