El gobierno de la provincia de Buenos Aires presentó este miércoles un plan integral de prevención diseñado para mitigar los posibles daños del denominado «Super Niño». La iniciativa, anunciada por el gobernador Axel Kicillof y que contempla una inversión superior a los 2,3 billones de pesos, busca preparar a los 135 municipios bonaerenses frente a eventuales inundaciones y precipitaciones severas.
Las proyecciones científicas que manejan las autoridades advierten sobre una alta probabilidad de que este evento climático golpee la región con fuerza hacia el final de la primavera y el comienzo del verano. Para hacer frente a este escenario, el gobierno provincial anunció la creación de una mesa interministerial que agrupará las carteras de infraestructura, seguridad, ambiente y salud, con el objetivo de centralizar la gestión del riesgo y mantener una comunicación directa con los gobiernos locales.
Entre las medidas operativas destacadas durante el anuncio, al que asistió la intendente María José Gentile, se encuentra la ejecución de trabajos hidráulicos preventivos y el monitoreo constante de los niveles de las cuencas. A esto se sumará la incorporación de nuevas estaciones meteorológicas y la ampliación de los sistemas de alerta temprana. En términos de capacidad de respuesta ante emergencias, la provincia confirmó que tendrá a disposición una flota integrada por 11 helicópteros, 427 embarcaciones de rescate acuático y 543 vehículos terrestres, además de equipos de drones para realizar relevamientos rápidos en zonas de difícil acceso.
A nivel local, el municipio de Nueve de Julio confirmó que se están llevando a cabo trabajos de limpieza y mantenimiento de canales, así como obras de alteo en la localidad de French. Estas intervenciones, informaron, son una serie de obras planificadas en distintos puntos del partido, con el objetivo de mejorar el escurrimiento del agua y proteger la infraestructura urbana y rural antes de que se registren las primeras tormentas intensas.






