En una firme declaración emitida desde la provincia de Buenos Aires, diversas organizaciones de excombatientes han ratificado su postura respecto a quiénes deben ser considerados legítimamente como Veteranos de Guerra de Malvinas (VGM). La Federación de Veteranos de Guerra de la Provincia de Buenos Aires, junto con la agrupación de la localidad de 9 de Julio, han manifestado su rechazo ante lo que califican como intentos de «usurpación» del título honorífico por parte de personas que no participaron directamente en el conflicto bélico de 1982.
El núcleo de la controversia reside en la distinción entre quienes fueron desplegados en las zonas de combate y aquellos que permanecieron en el territorio continental durante la guerra. Según el marco normativo vigente en Argentina, regido por la Ley Nacional 23.109, la condición de veterano está estrictamente supeditada a haber cumplido funciones en el Teatro de Operaciones Malvinas (TOM) o en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS) entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982.
La Federación ha sido enfática al señalar que el Estado Nacional, a través del Ministerio de Defensa, es el único organismo con la potestad legal para otorgar este reconocimiento oficial. En este sentido, el comunicado advierte que ninguna autoridad municipal tiene la atribución de conceder títulos o beneficios bajo el rótulo de «Veterano de Guerra» a individuos que no cuenten con la certificación oficial de las Fuerzas Armadas. Cualquier normativa local que contradiga esta disposición es considerada por las organizaciones como carente de validez jurídica.
Por su parte, Sergio Brangeri, representante de los Veteranos de Guerra de 9 de Julio, denunció que existen intentos de obtener beneficios económicos mediante el falseamiento de la historia. Brangeri calificó estas acciones como una falta a la verdad y a la memoria de quienes efectivamente estuvieron en el frente de batalla. La organización local subrayó que su solicitud de ratificación busca terminar con las dudas y proteger el honor de la distinción.
El documento de la Federación concluye con una defensa de la «verdad histórica», recordando que la leyenda de «Héroe de la guerra de las Islas Malvinas» en el Documento Nacional de Identidad es un honor reservado exclusivamente para quienes cumplen con los requisitos legales y operativos establecidos. Para estas organizaciones, la causa Malvinas exige un respeto absoluto a la memoria y a la «sangre derramada» por los soldados que combatieron en las islas.






