Por Juan M. Jara
Cuatro amigos frecuentaban un bolichón en la calle Eva Perón. Un día, por esas cosas de la vida, se hicieron cargo del mismo para tener un lugar donde juntarse a comer un asado o tomar algo. Pero empezó a llegar gente, parroquianos y el lugar tuvo que mantener sus puertas abiertas. Y así, casi sin quererlo, el “Cuatro de Copas” se puso de moda. Y llegó la oportunidad de mudarse y ampliarse. Compraron el fondo de comercio de lo que fue el fugáz “Pajaro Loco”, aprovecharon las muy buenas instalaciones y, desde octubre del año pasado, “Cuatro de Copas” abrió sus puertas en la esquina de Santiago del Estero y Tucumán. Nicolás Fernández es uno de esos cuatro amigos que se asociaron en este emprendimiento. Este fin de semana fueron noticia, no por la propuesta gastronómica, sino por una clausura. Una que hizo mucho ruido y expuso una situación incómoda y llamativamente burda por como ocurrió. Por tal motivo estuvo en «Un Plan Perfecto» (Supernova 97.9)
“Esta es la primera clausura en este lugar. En el anterior tuvimos y sabemos de donde viene la cosa”, explica firmemente Nicolás, y agrega que “si bien en el anterior local algunas clausuras fueron justificadas, porque teniamos un acuerdo de palabra con algunos funcionarios para trabajar hasta cierto horario, pero no teniamos la habilitación por escrito, como correponde. Ahora tenemos una habilitación superextensa (sic) dada por el Municipio y Bomberos de Bragado, vigente hasta el mes de junio. Trabajamos por debajo de lo que tenemos habilitado en relación a lo permitido. Nunca nos excedimos”.
Es un lugar, que como le pasa a otros del rubro, funciona con gente, claro, eso puede generar problemas de convivencia con el barrio. En relación a esto, Nicolás aclara que “desde el primer día tenemos en claro que ibamos a tratar de cuidarnos en todo lo que corresponde”. Si bien cuenta que “tenemos cinco vecinos que están en contra pero, como estamos habilitados, nada pueden hacer. Pero hay un montón de vecinos que nos apoyan por el movimeinto, la vida que el local le da al barrio”. Aclara que “lo que pase fuera de de nuestro espacio no es cuestión nuestra”. Y explica que tienen dos personas a cargo de la seguridad “para cuidar que nadie haga nada que moleste a los vecinos” y deja en claro que dentro del local “nunca tuvimos un inconveniente, nunca se llamó a la Policía”.
Pero parece que esta vez la cosa no viene por ahi.
La semana pasada el abogado de la sociedad se encontró con que el local tenia tres infracciones del mes de diciembre, “que nunca nadie nos notificó, nadie nos visitó”.
La cuestión tuvo su climax el viernes por la noche. “El viernes nos visitó el inspector”, relata Nicolás, que agregó que estaba acompañado por un efectivo policial. Y clausuró el bar, por 72 horas, supuestamente, por exceso de personas y gente bailando. “El acta ya está labrada”, les dijo el inspector José Jeréz. “El debia entrar al lugar y verificar, no lo hizo. Le pide al oficial que lo acompañaba que firme como testigo y el policia no lo hace porque le dicen que si firmaba era testigo de algo que no estaba pasando”, sigue relatando Fernández. De hecho, en el video se ve entre la gente a Enrique Merlo, el ex funcionario que estaba ahi como cliente, y le dijo a Jeréz que estaba haciendo las cosas mal, que se fije lo que estaba haciendo.
“Se tuvo que bajar del móvil a firmar el acta. Pero nunca entró al local. No entró a verificar nada de lo que decia el acta, que ya estaba labrada de antemano. No tenía un sello de ninguna dependencia, solo una firma, un garabato, pero ni un sello del Municipio ni de Policia” relató Fernández y agregó que “al día de hoy, en Fiscalia no está el acta. Tampoco la tiene nuestro abogado”.
Y acotó un dato que el video expone: “Creo que (Jeréz) no estaba en condiciones de inspeccionar el lugar, y eso se ve en el video. No estaba en condiciones ni de labrar el acta, ni de inspeccionar”.
Nicolás cree que estaba premeditado y explica el motivo de su sospecha: “ El sábado ibamos a tener un acústico de “La Tekka”, pero solo tres personas, no la banda completa. En el Municipio nos dijeron “Ustedes llevaron a La Meta”….esta banda hace años que no toca…le dijimos que era “La Tekka” y que eso no fue el viernes, iba a ser el sábado. O sea una suposición errónea”.
Sobre el tema de la persecución y la premeditación, el dueño cuenta que “un funcionario nos dijo que pasó el jueves, que la música estaba fuerte y que no le había gustado. Habia una persona cantando, había música pero dentro de los parámetros normales. Ayer nos dijo que en junio vamos a ver si renovamos el permiso”. Ante la pregunta si el funcionario al que aludía era Martín Banchero, el Secretario de Urbanismo y Vivienda, la respuesta fue “sí, ese funcionario es Banchero y tenemos problemas continuamente”.
Fernández fue claro al expresar que tanto él como sus socios están negados a tratar con muchas personas dentro del Municipio. Resaltó a Vanesa, de Actividades Económicas, “que siempre nos atiende bien y se banca nuestro enojo”. La situación llegó a un punto casi de no retorno. Quieren saber quién envió al inspector José Jeréz a clausurarlos y a cargo de quien estaba. Y agregó que “se le ofreció entrar a ver la situación y no entró. Su función es acompañar al comercio. Si solo es sancionar, no aprendemos más”.
Nicolás siente que “ningunean al comercio nocturno. No a todos lo comercios se los inspecciona como a los nocturnos. Sentimos que nos ningunean, que nos subestiman. Grabamos todas las charlas, filmamos todo, pusimos 20 camaras de seguridad en el local para estar preparados. No confiamos en nadie. Grabamos todo”. Y relata el caso de una vecina a la que tienen grabada en video “tirando basura en nuestro lugar y nos habia hecho una denuncia porque supuestamente tirabamos basura nosotros”.
Dice que tiene el apoyo de todos los colegas del rubro. Y deja una frase que marca la trastienda de lo que esatría pasando: “Estamos yendo por el camino más largo. Entendemos que el camino más corto para algunos colegas sea el camino más conveniente para poder abrir el local comercial” pero no es nuestro caso”. Mencionó que una concejal dijo que “los estaba visitando mucha gente entonces habia que calmar las aguas. El problema, es que esta´yendo mucha gente”.
Si ese es el motivo habría que poner en alerta a los otros negocios gastronómicos de la ciudad que también “sufren” lo mismo que “Cuatro de Copas” porque a «Osvaldito», «Espacio San Marco», «Food», «Olivo», «Brooklyn», «La Subasta», entre otros, tambien va mucha gente.
“No tenemos ni una sola denuncia desde que estamos en esta nueva sede. Ni una”, aclara enfáticamente uno de los cuatro dueños del bar e invita a funcionarios o a quien sea a “que nos visiten y comprueben lo que hacemos”.
La situación expone una realidad está en la calle. La doble vara, la igualdad de condiciones que se declama pero que en la realidad es distinta y, en muchos casos, expone usos y costumbres, mañas que hay que empezar a erradicar: “Nosotros no vamos dar nada a nadie para poder trabajar”. A buen entendedor…
El tema está en manos de su abogado. En el día de hoy mandaron carta a la intendente, al Secretario de Gobierno y a la Secretaria del area para ver quién se hacia cargo de los daños ocasionados el dia sábado. Pero están firmes en su objetivo de saber quién fue el responsable de lo que pasó.





