Este viernes, Mariano Navone puso fin a su relación laboral con Andrés Dellatorre, el entrenador que lo acompañó en su transición de los torneos Challenger a las grandes finales del circuito ATP. La noticia marca un punto de inflexión en la carrera del joven tenista de Nueve de Julio, quien busca un nuevo impulso para consolidarse definitivamente entre las mejores raquetas del mundo.
El rumor estaba instalado en el Buenos Aires Lawn Tennis donde Navone disputó el Argentina Open. En partido debut frente a Nava, la ausencia de Dellatorre en el box del nuevejuliense, alimentó aun más la sensación que algo habia pasado. Finalmente hoy, llegó la confirmación. Si bien desde el entorno de Mariano no hubo declaraciones, quedó para ese circulo cerrado lo que desencadenó que se haya tomado la decisión en pleno torneo.
Con «Andy», Navone logró alcanzar la final del ATP 500 de Río de Janeiro partiendo desde la clasificación y escalar más de cien puestos en el ranking mundial en apenas doce meses. Sin embargo, fuentes cercanas al equipo sugieren que el desgaste natural tras años de intensa convivencia y la necesidad de incorporar nuevas herramientas tácticas para competir en superficies más rápidas han sido los detonantes de esta separación. La falta de resultados del último año fueron determinantes para empezar a evaluar la posibilidad de un cambio. “Era un ciclo terminado” expresó una fuente cercana al tenista.
El vínculo entre ambos trascendía lo estrictamente deportivo, caracterizándose por una profunda conexión humana que el propio Navone ha destacado en diversas ocasiones. No obstante, el exigente calendario del circuito profesional y los nuevos objetivos del jugador han inclinado la balanza hacia la búsqueda de un perfil de entrenador con experiencia probada en las instancias decisivas de los Grand Slams. Desde el entorno de Mariano expresaron que “aun no hay un nombre” pero si “hay charlas”. La semana próxima en el ATP de Rio de Janeiro un colaborador acompañará al tenista nuevejuliense.
La decisión de cambiar de mando técnico en este momento de su carrera es vista por los analistas como un movimiento arriesgado pero ambicioso y necesario. El próximo capítulo de Mariano Navone comenzará sin la figura de Dellatorre en su banquillo, pero con el legado de un ciclo que cambió su vida profesional para siempre.




