La Municipalidad informó sobre tareas que se están llevando a cabo en el basural para evitar nuevos focos de incendio. Según el último reporte oficial, aunque no se detectan focos activos en la superficie, “el predio enfrenta un proceso de combustión interna derivado de la acumulación histórica de residuos y la liberación de gases naturales”.
La estrategia actual se aleja de los métodos convencionales de extinción. Equipos de Defensa Civil y Gestión Ambiental han advertido que el uso de agua resulta contraproducente en este escenario, ya que la humedad no logra penetrar en los focos subterráneos y, por el contrario, acelera la descomposición de materia orgánica. Este proceso biológico genera metano, un gas altamente inflamable que podría reavivar las llamas en cuestión de horas.
Para combatir el fenómeno desde la raíz, se ha desplegado maquinaria pesada que incluye retroexcavadoras, motoniveladoras y camiones volcadores, contando además con el apoyo de Vialidad Provincial. El operativo se centra en el recubrimiento con tierra y la compactación mecánica de los desechos, una técnica diseñada para sellar el terreno y asfixiar la combustión al privarla de oxígeno.
Mientras la Policía Comunal mantiene patrullajes preventivos para evitar posibles actos de vandalismo o incendios intencionales, los técnicos ambientales estiman que la consolidación de estas capas de tierra permitirá mitigar de forma definitiva las emisiones de humo en los próximos días.




