Un nuevo aniversario de la fundación de la ciudad, es un día propicio para entrevistar a Héctor Iaconis, historiador de 9 de Julio y colaborador permanente del diario El 9 de Julio, para hablar sobre esta jornada tan particular. Investigador y apasionado de la historia local, estuvo contando detalles de este hecho en «Temprano para Todo» (Supernova 97.9)
TpT- El 26 de octubre, el día anterior, el entonces coronel Julio de Vedia envió una carta al ministro de Guerra avisando que las tropas habían partido desde 25 de Mayo y desde Bragado hacia el sitio denominado Tres Lagunas. ¿Por qué ocurre justamente este movimiento?¿Era una cuestión diagramada ese avance y la extensión de la frontera hacia las Tres Lagunas?
HI- El movimiento de las tropas y la extensión de la frontera a Tres Lagunas era un proyecto que Julio de Vedia venía analizando desde el año anterior. Podemos decir que lo hacía desde 1861, pero pongamos como fecha más exacta 1862, que es la que tenemos documentada. Ya a partir de ese año, él proyectaba la movilización de las fuerzas hacia el paraje denominado Tres Lagunas porque significaba un avance sobre la línea de frontera. Al mismo tiempo, tenía la posibilidad de poner en valor propiedades rurales que habían sido cedidas o asignadas; incluso él mismo, en 1862, había solicitado una estancia fuera de la línea de frontera. Una estancia que, en realidad, nunca pobló y de la que de hecho nunca usufructuó. O sea, formaba parte de la estrategia militar y económica que él ya había proyectado. De hecho, en algunos planos que elaboró el agrimensor Vaschetti antes de la fundación de 9 de Julio, ya se ubica y designa en las mensuras como «futuro pueblo» o «pueblo proyectado por el coronel Julio de Vedia». Es decir, está documentado.
TpT- Más allá de la frontera, ¿significa que se exponía al riesgo que eso implicaba? ¿O ya se conocía que había indios amigos en esa zona?
HI: Si bien la planta urbana de 9 de Julio nunca fue afectada directamente por un malón, por supuesto que se exponía al riesgo. En la zona cercana a Tres Lagunas existían indios amigos, como el caso de la tribu de Coliqueo, establecidos en la ‘tapera de Díaz’, pero también existían los aborígenes no amigos, por lo que estaba latente la posibilidad de ser atacados. Hubo malones en la zona del partido de 9 de Julio —reiteramos, no en la planta urbana del pueblo, pero sí muy cerca, en el territorio del partido— y ataques de aborígenes. Desde luego, él se exponía a eso; eran los riesgos de la frontera. Había tribus que no eran consideradas amigas y mantenían su hostilidad frente a la ocupación territorial, porque tengamos en cuenta que era una ocupación programada, no ofensiva. Podemos decir que, si bien Julio de Vedia hizo una invasión a los aborígenes en 1862 donde hubo muertes importantes de indígenas, la acción no tiene el carácter ofensivo que va a tener la campaña al desierto posterior de Julio Roca, que posee otro carácter. Esta era una estrategia defensiva de la línea de frontera, pero que respondía de forma innegable a una cantidad de factores no solamente de índole militar, sino sobre todo económicos. Y también su propia visión de decir: «Bueno, solicito para una estancia, pero más allá de la línea de frontera.
TpT- ¿Qué edad tenía Vedia cuando llega al mando de esas tropas?
HI: Era un militar muy joven. Vedia había nacido en 1826, así que en 1863, si el cálculo no nos falla, tenía 37 años, era un militar muy joven para la época. Igual, tengamos en cuenta que Julio de Vedia tuvo una trayectoria muy dilatada; fallece a los 66 años y él ya se consideraba anciano, dado que la expectativa de vida en el siglo XIX era muy limitada, más baja”.
TpT- Fue todo pacífico en esta zona? porque si bien no hubo malones, hubo combates, que son los que figuran en el panteón cuando se ingresa al cementerio de 9 de Julio.
HI- Efectivamente. Ahí vemos reflejado un encuentro con los aborígenes que no se produce en la ciudad de 9 de Julio, pero sí ocurre en territorio del partido o cerca de él. Fue cerca del Fuerte General Paz, que en ese momento estaba ubicado dentro del territorio del partido de 9 de Julio (hoy toda esa zona pertenece al partido de Carlos Casares). Después, hubo encuentros de aborígenes con las fuerzas también en lo que sería actualmente el partido de Bolívar, la famosa batalla de San Carlos. Este tipo de batallas y encuentros eran muy frecuentes porque existía ese choque, y están documentadas varias batallas, como el caso de Heredia (El Coronel Heredia) que nosotros conocemos. Es un hecho muy singular porque no está todavía del todo claro por qué se produce la muerte de Heredia. Se sabe cómo ocurrió, pero no por qué las tropas que estaban en el Fuerte General Paz tardaron tanto en ir en ayuda de su jefe, quien había sido emboscado por los aborígenes con un grupo reducido de soldados. El general Olavarría Fernández habla con mucha prudencia sobre tensiones internas entre los militares que formaban parte en ese momento. Recordemos que para 1872, cuando se produce este acontecimiento, 9 de Julio había dejado de ser cabeza de la línea de frontera y sede de la comandancia militar, porque a partir de 1869 la comandancia había sido adelantada hacia el Fuerte General Paz, convirtiéndose este en la sede militar de la frontera del oeste. Esto fue muy salubre para 9 de Julio, porque entre 1863 y 1869 el pueblo tuvo permanentemente a un jefe militar establecido con la comandancia, lo cual lógicamente generaba tensiones con la población civil. De hecho, cuando se constituye en 1866 la corporación municipal, la autoridad civil procuraba vincularse lo más fraternal o diplomáticamente posible con la autoridad militar, que siempre intentaba influir en las cuestiones civiles”.
TpT- ¿Y en qué momento llega Vedia con esas tropas? ¿Llega al día siguiente o llega justamente el día de hoy?
HI- Vedia llega el 27 de octubre de 1863 con las fuerzas movilizadas desde Bragado. Al mismo tiempo va a establecerse con las fuerzas que moviliza desde 25 de Mayo el capitán Alejandro de la Plaza. Siempre ha existido una cuestión histórica porque Rodolfo de la Plaza tenía una versión en la que sostenía que Alejandro de la Plaza había llegado primero, pero como el jefe de la frontera era el general de Vedia, se le había atribuido a este último la fundación del pueblo”.
TpT- Pasaban muchas de esas cosas en la historia.
HI- La movilización de Alejandro de la Plaza fue ordenada por Julio de Vedia. Lo cierto es que la documentación formal, incluso la memoria de Carballeda —un documento predilecto porque Carballeda es el primer comerciante que se establece en 9 de Julio en noviembre del 63—, indiscutiblemente le otorga el rol de fundador al general Vedia, porque es quien ordena el establecimiento del campamento. Después, quién llega un día antes o un día después puede ser de largo debate y nunca lo sabremos.
TpT- Porque también el propósito estaba ahí: ir poblando paulatinamente.
HI- Julio de Vedia, antes de movilizar las fuerzas desde Bragado y 25 de Mayo (sobre todo desde Bragado), tomó todos los recaudos necesarios porque sostenía que no deseaba establecer un fortín con una comandancia militar, sino un pueblo. Por eso preveía que lo acompañara la población civil necesaria para realizar esta tarea fundacional. Contrata previamente a los horneros de ladrillos; un fuerte muchas veces no necesitaba tanta cantidad ni establecer hornos, pero como su proyecto era otro, él contrata previamente horneros y se moviliza habiendo contratado también a un carpintero, que fue Bernardo Satic.
TpT- ¿De dónde sale esa gente?
HI- Mayormente de Bragado. Algunos, por ejemplo su vivandero, Pedro Labbé, estaba establecido hacía algunos años en Bragado, pero había conocido a Julio de Vedia cuando Labé tenía una talabartería en Buenos Aires. Pedro era el esposo de Mercedes Vázquez de Labbé, la primera maestra. Se le llamaba vivandero o encargado del vivac; lo que hoy traduciríamos en nuestro lenguaje actual como su asistente. De hecho, Pedro Labé va a ser quien se quede a cargo de la casa de Julio de Vedia cuando este tenga que moverse hacia el Paraguay, por la guerra. Vedia tomó todos los recaudos para que se pudiera gestar la fundación de la escuela del pueblo, que de hecho se gesta poquitos meses después de fundado 9 de Julio, el 12 de febrero de 1864.
TpT- Y esa población civil que viene con él, ¿son matrimonios?, ¿familias?
HI- Sí, hay matrimonios. Podemos citar, por ejemplo, el caso de Jerónima Bustamante de Tobal, que se establece con su esposo. La tarea inicial de ella era exclusivamente de lavandera, y con el correr de los años va a ser la primera mujer jefa de correos en 9 de Julio. En este caso, el rol de Jerónima es más nombrado y destacado en la historia de 9 de Julio que el de su esposo, sin desmerecerlo, por supuesto; los dos vinieron a la frontera a exponerse a los riesgos. Tengamos en cuenta que establecer un fortín en ese momento escapa completamente a la cosmología que nosotros hoy tenemos; no se conocía nada, se movilizaban a la aventura.
TpT – ¿Y había algún estímulo comercial? ¿Se les pagaba, se les prometía algo a futuro?
HI: La mayor promesa era la posibilidad de tener tierra fundamentalmente. Julio de Vedia iba a tener después, como jefe de la frontera, la facultad de otorgar las primeras cesiones o arrendamientos de tierra como premio a algunos oficiales y vecinos que la iban a gestar. Algunos se establecieron durante muchos años, como el caso del comandante Santos Plaza, que va a quedar viviendo y va a fallecer en 9 de Julio. La familia de La Plaza también se quedó establecida aquí; si bien Alejandro de La Plaza va a fallecer en Curupayty durante la Guerra del Paraguay, su esposa, Bonifacia Viera, logró que se le cediera su tierra como primera pobladora. Ella fue la segunda maestra que ejerció en 9 de Julio y al quedar viuda vivió una situación dramática, porque la guerra diezmó notablemente la población masculina del pueblo. Quedaron mujeres solas y viudas. Las que estaban en una situación más o menos acomodada, como el caso de Bonifacia —que sabía leer, escribir y tenía formación como educadora—, se podían vincular con personas de mayor poder adquisitivo. Ella contrajo matrimonio en segundas nupcias con Anastasio Prieto, un vecino relativamente acaudalado en el contexto de ese 9 de Julio que después se convertiría en una persona de mayor fortuna. Bonifacia tuvo que casarse porque la situación de la viudez era dramática en ese momento.
TpT- Hablaste de los ladrilleros. ¿Qué cantidad de gente llegaba con Julio de Vedia?
HI- Con Julio de Vedia se movilizan aproximadamente unas 1.200 personas documentadas.
TpT- Ahora, ¿por qué ladrillos? O sea, no fue un rancherío precario el que se instala entonces. Si él trae ladrilleros, la elección era otra.
HI- El ladrillo debía ser utilizado en un primer momento para la construcción de la comandancia, las dependencias militares, y después para los edificios y viviendas. Las primeras casas de la población civil fueron de paja, madera y técnicas de adobe. Pero siempre hay gente más astuta, y hubo quienes usaron los ladrillos del Estado para construir sus viviendas particulares. De hecho, la primera casa construida con ladrillos perteneció a un oficial, Benjamín Calvete, y estaba ubicada en lo que hoy es la esquina de Hipólito Yrigoyen y San Martín (cuyo nombre original fue Independencia y Buenos Aires, y después Primer Centenario). Igualmente, si bien los dos primeros horneros fueron contratados por Vedia, después se van a establecer otros que van a desarrollar esta industria de forma destacada. Ligada a esto hay una tragedia de la época, la de don Domingo Irastorza, hornero de ladrillos, quien va a fallecer trágicamente en 1870 al ser arrojado a una hornalla de ladrillos durante una trifulca.
TpT- Miguel nos dice en un mensaje: «En su sentir, creo que se le debería hacer una reparación histórica a los pueblos originarios, ya que fueron los primeros pobladores del lugar, Claf Lauquen». ¿Estás de acuerdo con eso?
HI- Sin duda, sí. La historia de 9 de Julio, como la de cualquier otro contexto histórico, tiene muchos actores. El indígena estuvo inicialmente, no solamente los indios amigos, sino los indios que poblaron antes del proceso de araucanización, que lógicamente no son los borugas ni los de la tribu de Coliqueo. Desde luego hubo todo un proceso complejo de asentamientos de las tribus, pero el indígena no debe desestimarse de ninguna manera. Si bien hoy celebramos la fundación del campamento militar, debemos recordar y hacer memoria de los primeros pobladores y de los indios amigos que fueron actores de la primera población, porque ellos acompañaron y se establecieron”.
TpT- ¿Y funcionó el mestizaje ahí también?
HI- No tanto como con los conquistadores españoles, no fue del mismo modo. Los aborígenes de Coliqueo estaban establecidos en una tribu en la toldería de Díaz, y las otras tribus en sectores como La Barrancosa y distintos puntos que hoy conocemos. Ellos pertenecieron a la población inicial de 9 de Julio y la familia Coliqueo tuvo una relación lógica porque su tribu estaba dentro del partido, pero no estuvieron integrados de manera directa a la población civil en el inicio. Recién Don Antonino Coliqueo va a desempeñar un cargo como concejal en 9 de Julio con una cierta proyección política. Desconozco cómo fue la situación en Los Toldos, donde probablemente sí se haya producido una vinculación, pero no se dio en 9 de Julio de forma directa porque la tribu no quedó establecida junto con esa primera población en el nacimiento del pueblo”.
TpT- Me dijiste que la tropa que comandaba de Vedia con sus oficiales era de unas 1.200 personas. El nacimiento de esa comandancia y el pueblo posterior ya nace con una gran cantidad de gente; para el momento y para la época era mucho. Es difícil imaginarlo con nuestra cosmovisión de hoy. ¿Y cómo se alimentaba toda esa gente?
HI- Julio de Vedia inmediatamente tuvo que organizar lo que sería «la tablada», el espacio para criar los animales vacunos que trasladaba, realizar los primeros cultivos y establecer el orden. Junto con la población civil se establecen los primeros comerciantes, pero lógicamente se debían ir generando los recursos necesarios en el lugar. Organiza una tahona y el sector de cultivos para dar alimento también a los animales que traía, los cuales iban a ser el recurso alimenticio de la población. Al principio la dependencia de suministros es directa con Bragado, hasta que el asentamiento se va consolidando.
TpT- Hay que tener en cuenta una cosa: era todo pampa llana. ¿Por eso se elige el mes de noviembre para el avance? Porque si no ¿cómo calefaccionas a esa población si no hay leña para calentarse?
HI- La movilización estaba proyectada justamente por la realidad climática del momento que permitía tener ese avance garantizado. No había caminos, por supuesto, pero sí lo que se llamaban «las rastrilladas», producto del paso de los malones, y eso facilitaba el trayecto. Hay que destacar que Tres Lagunas se conocía desde mucho tiempo antes de la llegada de Julio de Vedia; está documentada en cartografías muy remotas de principios del siglo XIX y fines del siglo XVIII. La movilización depende mucho de todos esos antecedentes que él ya conocía; de hecho, él había venido en muchas ocasiones con su tropa a Tres Lagunas antes de mudarse definitivamente. Conocía muy bien el sector, no fue una aventura; estaba planificado y estudiado el terreno para acampar en torno al espejo de agua y facilitar el agua para los animales”.
TpT- ¿Andaban bien de agua para beber?
HI- El agua de ese espejo de agua tenía las características aceptables como para poder ser consumida en la época. El recurso de hervir el agua para el consumo era algo remoto, pero probablemente haya sido utilizado. Cuando Jerónima tenía que lavar la ropa, usaba unos cueros vacunos que formaban como unas bateas improvisadas y utilizaba el agua de la laguna. Las condiciones de potabilidad de esa laguna cuando llega Julio de Vedia eran mucho más aceptables que las que va a tener a principios del siglo XX, y ni que hablar en la década del 20 cuando fue saneada, luego de que la urbanización y la contaminación de 9 de Julio terminaran afectando el espejo de agua.
Pinceladas de la historia en un nuevo aniversario de la fundación de 9 de Julio en el relato de un apasionado de la historia, un maestro, Héctor Iaconis.








