La celebración de Año Nuevo en una de las estaciones de esquí más exclusivas de Europa se transformó en una de las mayores tragedias en la historia reciente de Suiza. El incendio en el bar Le Constellation ha dejado hasta ahora un saldo de 40 personas fallecidas y más de 115 heridos, muchos de ellos en estado crítico. Un hecho con lamentables similitudes con lo ocurrido hace más de dos décadas en el boliche Cromañón en Buenos Aires.
Crónica del siniestro
El fuego se desató aproximadamente a la 1:30 a.m. del jueves 1 de enero de 2026. El local, ubicado en gran parte en un sótano y conocido por su ambiente joven, se encontraba en su capacidad máxima cuando las llamas se propagaron con una rapidez «fulminante», según describieron las autoridades del cantón de Valais.
Las investigaciones preliminares apuntan a que el incendio fue accidental. Varios testigos y grabaciones de teléfonos móviles sugieren que bengalas o «luces de Bengala» colocadas en botellas de champán alcanzaron el techo del establecimiento.El material aislante acústico del techo, presuntamente altamente inflamable, permitió que el fuego se extendiera por todo el local en cuestión de segundos.
Los sobrevivientes relataron escenas de pánico absoluto. La salida principal consistía en una escalera estrecha, lo que provocó una estampida. Algunos asistentes lograron salvar sus vidas rompiendo ventanas con sillas para escapar hacia el exterior.
La magnitud de la tragedia se ve agravada por la juventud de los afectados. La mayoría de las víctimas tenían entre 15 y 26 años. La jefa de la fiscalía regional, Béatrice Pilloud, advirtió que el proceso de identificación de los fallecidos será complejo y lento debido a la gravedad de las quemaduras, requiriendo en muchos casos pruebas de ADN.
Repercusiones e investigación
El presidente de Suiza, Guy Parmelin, calificó el suceso como «una de las peores tragedias que ha vivido nuestro país». Por su parte, la Unión Europea ha activado su Mecanismo de Protección Civil para coordinar el traslado de pacientes graves a centros especializados en grandes quemados en Francia y Alemania, dado que los hospitales locales se encuentran desbordados.
La justicia suiza ha iniciado una investigación para determinar si el establecimiento cumplía con las normas de seguridad, analizando específicamente la legalidad del uso de pirotecnia en interiores, la idoneidad de los materiales de construcción y aislamiento y la suficiencia de las salidas de emergencia para el aforo permitido.
La lista de fallecidos se va incrementando y enluta aun más este hecho que transformó una celebración en tragedia.





