Desde Buenos Aires a Canadá ¡A caballo!

Ana Beker, nació en la localidad de Lobería, provincia de Buenos Aires, República Argentina.
Era hija de padres campesinos de emigración Letones.
Se crió en el campo, en la zona de Algarrobo, partido de Villarino, en una chacra en plena pampa Argentina.A Ana le agradaban los equinos, ya desde muy pequeña los apreciaba y los amaba, le gustaba montar a caballo, especialmente en pelo.
La muchacha fue creciendo y con ello un deseo de probarse, que estaba preparada, organizó una cabalgata sola, desde Algarrobo hasta la ciudad de Luján, Bs As, Como una suerte de demostración empírica.
Fueron unos mil cuatrocientos kilómetros recorridos sobre su caballo el Clavel, que era un buen pingo.
Pudo más su resolución y su coraje, y en diecinueve días recorrió esa distancia considerable.Coronó esa primera cabalgata con éxito; pero con cierta desaprobación, pues su éxito fue criticado por el orgulloso prejuicio cultural prevaleciente.
Después de efectuar la peregrinación a Luján, Ana Beker comenzó a proyectar un segundo viaje aún más ambicioso:
Recorrer a caballo la Argentina,un territorio muy extenso, con multiplicidad de climas, ciudades y pueblos,pampas, cerros y cordilleras.
De nuevo halló mucha resistencia y tropezó con la falta de apoyo para poder realizar esta iniciativa, incluso entre la gente vinculada con el hipismo.
Ana Beker no se rindió, con Zorzal y con Ranchero, dos caballitos criollos, cabalgó el territorio de la Argentina durante casi todo el año 1942.
Realizado este raid, empezó a planear el viaje a través de las Américas desde Buenos Aires hasta Alaska.
Parecía una idea imposible de efectuar por una mujer sola montada en un caballo,la mayoría de la gente a la que presentó su proyecto procuraron disuadirla. Le decían que le costaría la vida, o la integridad; y que era una expedición imposible de realizar por una mujer.
¡Diez años llevaron a Ana Beker los preparativos para poder emprender su viaje a caballo a través de América! Toda un década de vencer obstáculos, incomprensiones, oposiciones.
Al respecto Ana escribe:
“EN CIERTA OCASIÓN FUI A ESCUCHAR UNA CONFERENCIA DEL SUIZO AIMÉ FÉLIX TSCHIFFELY ,QUIEN, COMO SE SABE, REALIZÓ LA HAZAÑA DE LLEGAR DESDE BUENOS AIRES A NUEVA YORK CON MANCHA Y GATO.
“TSCHIFFELY HIZO UN RELATO ILUSTRADO CON PROYECCIONES DE SU VIAJE A TRAVÉS DE VEINTIÚN MIL KILÓMETROS POR LOS PANTANOS, RÍOS, MONTAÑAS, FANGALES, SELVAS Y DESIERTOS DEL NUEVO CONTINENTE.”
“AL TERMINAR SU EXPOSICIÓN, ME ACERQUÉ A CHIFELI, COMO LO LLAMABAN, Y LE DIJE QUE PROYECTABA VIAJAR CON UN CABALLO DE SILLA Y UN CARGUERO HASTA LA CAPITAL DEL CANADÁ.”
“ÉL ME MIRÓ UN MOMENTO ESTUPEFACTO, Y DESPUÉS CON LA SONRISA BONDADOSA QUE LE ERA CARACTERÍSTICA, EXPRESÓ QUE SI YO CONSEGUÍA HACER ESO, HAZAÑA MUY DIFÍCIL, SUPERARÍA LA SUYA; LO QUE SERÍA TANTO MÁS SIGNIFICATIVO POR TRATARSE DE UNA MUJER.”Y le aconsejó no fuera por BOLIVIA pues era casi imposible por las numerosas ciénagas y por los desiertos.
Pero Ana Beker le respondió:
“SI USTED PUDO PASAR, YO TAMBIÉN PODRÉ.”
Y se decidió a ir por Bolivia.
Para cumplir su propósito eligió dos caballos de pelo alazán, ambos de siete años de edad. Príncipe, y CHURRITO, a los que entrenó durante seis meses en las dependencias de la Policía Montada.
Finalmente, partió desde el mojón cero de la plaza del Congreso de la ciudad de Buenos Aires el 1 de octubre de 1950.
Fue acompañada por una caravana de jinetes hasta la salida de la ciudad.
Y poco después se produjo un accidente que dio en el suelo con ella, por lo que fue internada en el hospital de San Fernando.
Pero Ana Beker se recuperó relativamente en poco tiempo, con ánimo y con entusiasmo renovado prosiguió la marcha hacia su destino. La primera ciudad importante a la que arribó fue ROSARIO,Santa Fe,Santiago del Estero luego Tucumán, Salta ,Jujuy.Continuó por la quebrada de Humahuaca, y llegó a La Quiaca, en el límite de la Argentina con Bolivia,pasó por Villazón, y llegó a Titicaca alcanzó Cuzco para ir desde ahí a Nasca y seguir el camino de la costa peruana hasta Guayaquil. Se internó en los Andes, pasó Quito y cruzó Colombia hasta el puerto de Turbo, sobre el Caribe, donde le tocó comprobar, también a ella, la imposibilidad de atravesar la selvática angostura de Darién.
Embarcó entonces a Cartagena y de ahí a Colón, en Panamá, siendo éste el único tramo no hecho a lomo de caballo. Tras pasar por la ciudad de México llegó a Tampico, punto desde el que bordeó el Golfo de México hasta Nueva Orleans , para internarse después por caminos al oeste de los Montes Apalaches, que atravesó, finalmente, a la altura de Washington, ya en la antesala de Nueva York y de Montreal no se detuvo hasta estar en Ottawa, término previsto para el viaje. Fue el 6 de julio de 1954 a las cuatro de la tarde, frente al edificio de la Embajada Argentina.
Hubo una transmisión por Radio Canadá desde el interior de la sede diplomática Argentina.

AMAZONA DE LAS AMÉRICAS, el libro de Ana Beker.