Chevron dio un paso estratégico en su posicionamiento regional y selló una alianza clave con Destilería Argentina de Petróleo S.A. (DAPSA), la empresa del holding Sociedad Comercial del Plata. El acuerdo marca el ingreso formal de la petrolera estadounidense al negocio de comercialización de combustibles al público en Argentina, a través de un socio local con infraestructura, logística y capilaridad territorial.
La firma del convenio representa un punto de inflexión para DAPSA, que se convierte en el vehículo elegido por Chevron para la comercialización de combustibles y commodities en la región. En un mercado altamente competitivo y en proceso de reconfiguración, la alianza abre una nueva etapa de expansión regional y fortalecimiento operativo para la compañía argentina.
Según lo informado por las empresas, el acuerdo establece el inicio de una relación estratégica orientada a impulsar el crecimiento regional, con foco en la optimización logística y en la evaluación de nuevas áreas de integración. El documento firmado deja abierta la posibilidad de ampliar el vínculo hacia otros segmentos del negocio energético, una señal que el mercado interpreta como un entendimiento de largo plazo.
Uno de los interrogantes centrales es si la alianza derivará en un cambio de imagen en las estaciones de servicio. Aunque el convenio contempla condiciones comerciales para incrementar la presencia regional de los productos de Chevron, por el momento no hay confirmaciones sobre un eventual rebranding de la red bajo la marca estadounidense. Consultadas por PERFIL, las compañías optaron por no anticipar definiciones. Más allá del aspecto visual, el movimiento responde a una lógica industrial clara. Chevron es uno de los actores protagónicos de Vaca Muerta y fue pionera en el desarrollo no convencional a gran escala en Loma Campana junto a YPF. Con esta alianza, la petrolera norteamericana suma un canal de llegada al segmento downstream, complementando su histórico liderazgo en la producción de crudo y gas.
Desde DAPSA explicaron que la estrategia apunta a replicar su modelo local a nivel regional, incorporando operadores en países vecinos que compartan estándares operativos y visión estratégica. El objetivo es aprovechar sinergias logísticas y comerciales para ganar escala y competitividad. Para sostener esta expansión, la compañía aporta una estructura consolidada: más de 50 años de trayectoria, una red cercana a las 200 estaciones de servicio y un activo clave como la terminal portuaria de Dock Sud. Con una capacidad de almacenamiento superior a los 140.000 metros cúbicos y conexión directa por oleoductos con las principales refinerías y terminales portuarias, DAPSA cuenta con una ventaja logística difícil de replicar. En términos de participación de mercado, la empresa concentra alrededor del 10% de la producción local de lubricantes y domina cerca del 60% del segmento de grasas lubricantes, una posición que refuerza su atractivo como socio estratégico para una petrolera global.
Pese al impulso internacional, DAPSA aclaró que continuará comercializando productos de origen local a través de su red en Argentina, garantizando la continuidad de su oferta para los estacioneros que operan bajo su bandera. Por ahora, los detalles más finos del acuerdo permanecen bajo reserva. “Por razones estratégicas y de confidencialidad propias de este tipo de acuerdos, todavía no es posible develar la totalidad de la operación”, señalaron desde la compañía. El mensaje al mercado, sin embargo, es claro: Chevron decidió avanzar al negocio de combustibles al público en Argentina y eligió hacerlo de la mano de un socio local con peso propio.





