
La Cámara Federal de Casación Penal anuló por mayoría el procesamiento del ex presidente Alberto Fernández en la denominada causa Seguros, en la que se lo investigaba por presuntas “negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública”. La decisión fue adoptada por la Sala IV del tribunal, con los votos de Mariano Borinsky y Javier Carbajo, mientras que Gustavo Hornos se pronunció en disidencia y sostuvo la validez del procesamiento.
El fallo dejó sin efecto la resolución previa y ordenó dictar un nuevo pronunciamiento, en un expediente que había avanzado con una imputación ya confirmada en instancias anteriores. Sin embargo, el eje del planteo que prosperó en Casación giró en torno a la ausencia de sustento acusatorio suficiente.
“No hay juez sin acusador”, señalaron los magistrados de la mayoría, en línea con el dictamen del fiscal ante la Cámara, José Agüero Iturbe, quien había considerado que no estaban dadas las condiciones para sostener el procesamiento. El criterio refuerza un principio central del proceso penal: sin una acusación consistente por parte del Ministerio Público, la intervención judicial pierde sustento. En este caso, tanto la fiscalía como la defensa coincidieron en solicitar la revocación del procesamiento y el dictado de la falta de mérito.
La resolución se inscribe en una línea que ya había sido anticipada por la abogada defensora de Fernández, Mariana Barbitta, quien había cuestionado la solidéz de la imputación. Tal como se adelantó oportunamente en el programa “Temprano para Todo”, conducido por Carlos Graziolo en Supernova 97.9, la estrategia defensiva apuntaba precisamente a la debilidad del rol acusador como eje para revertir el procesamiento.





