13 Abr 2026
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Nueve de Julio

Carne de lujo: subió 10,6% en marzo

Los precios de la carne vacuna volvieron a registrar un fuerte incremento en marzo y profundizan la presión tanto sobre el consumo como sobre la rentabilidad del sector minorista. De acuerdo con un informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, los cortes aumentaron un 10,6% en el mes y acumulan una suba del 68,6% en el último año.
El relevamiento evidencia que los mayores aumentos se concentraron en los cortes de consumo masivo, lo que impacta directamente en el gasto cotidiano de los hogares. La picada común encabezó las subas con un 20,4%, seguida por la carnaza común con un 17,7% y la falda con un 13,4%. En cambio, los incrementos fueron más moderados en cortes de mayor valor, como el lomo, que subió 8,5%, el matambre con 7,6% y el peceto y la picada especial con un 9,3%.
En paralelo, el informe marca una diferencia cada vez más significativa entre los canales de venta. Los supermercados continúan ofreciendo precios relativamente más bajos que las carnicerías, al punto que con el valor de un kilo promedio en supermercados se accede a apenas 0,92 kilos en carnicerías. Durante marzo, los precios en carnicerías aumentaron un 12,2% respecto de febrero y acumularon un 73,5% interanual, mientras que en supermercados el incremento fue del 7,1% mensual y del 57,9% en comparación con marzo de 2025.

Esa brecha se traduce en diferencias concretas en los mostradores. El asado resulta significativamente más económico en supermercados, con una diferencia cercana a los $3.300, al igual que la picada común, la falda y la carnaza, que presentan valores hasta un 37% más bajos en ese canal. No obstante, algunos cortes premium escapan a esta lógica y muestran precios superiores en supermercados, como el lomo y la colita de cuadril. El impacto de estas variaciones ya se refleja en los hábitos de consumo. El precio del pollo fresco también registró un aumento importante, del 10,9% mensual y 49,1% interanual, mientras que el pechito de cerdo subió un 6,3% en marzo y un 28,1% en el último año. Sin embargo, ambos productos continúan siendo alternativas más accesibles frente a la carne vacuna. En términos de poder adquisitivo, con un kilo de asado se pueden comprar actualmente 3,86 kilos de pollo o 2,08 kilos de pechito de cerdo, lo que evidencia un desplazamiento progresivo del consumo hacia proteínas más económicas.

En cuanto a los valores promedio, el kilo de carne vacuna se ubicó en marzo en $18.564, con diferencias marcadas según el corte. El lomo alcanzó los $27.711, el cuadril los $21.357, la nalga los $21.807 y el vacío los $22.388, mientras que opciones más accesibles como la picada común se ubicaron en $10.381 y la falda en $11.724. En contraste, el pollo promedió $4.822 por kilo y el pechito de cerdo $8.944. El escenario describe un mercado en tensión, en el que la suba sostenida de los precios no solo erosiona el poder de compra de los consumidores, sino que también obliga a las carnicerías a competir en condiciones cada vez más desfavorables frente a las grandes cadenas.

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