La desaceleración se dio a la par de un dato de inflación general que también mermó respecto de los meses previos. Una familia «tipo» necesitó más de $1 millón para no ser pobre.
Factores estacionales también influyeron sobre caídas en el precio de verduras. Además, el atraso en el tipo de cambio y la moderación en los ajustes de los servicios públicos fueron otros elementos que explicaron la desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC). (Ámbito)




