
El presidente Javier Milei inauguró el 144.º período de sesiones ordinarias del Congreso con un discurso que combina una firme ratificación de su modelo económico de libre mercado con una ofensiva política directa contra la oposición. En una alocución que se extendió por dos horas, el mandatario presentó lo que denominó el «Año de la Grandeza Argentina», proyectando una ambiciosa agenda de reformas estructurales que busca rediseñar la arquitectura institucional del país para las próximas décadas.
La pieza central del anuncio legislativo es un plan de «reformas permanentes» que prevé el envío de diez paquetes de proyectos mensuales durante los próximos nueve meses. Según detalló el mandatario, cada ministerio ha preparado una decena de iniciativas que abarcan desde modificaciones profundas en los códigos Penal, Civil y Comercial hasta una reforma del sistema electoral que incluiría la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y cambios en el financiamiento de los partidos políticos.

Milei enfatizó que estas medidas buscan devolver el poder a los ciudadanos y reducir el tamaño de la estructura estatal. Entre los puntos destacados se encuentran una nueva Ley de Seguridad Nacional, el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y una reforma judicial orientada a implementar juicios por jurados a nivel federal. El presidente desafió a los legisladores a «estar a la altura de la grandeza» o quedar marcados por la historia como obstáculos al cambio.
Resultados económicos y nuevos pilares de crecimiento
En materia económica, el presidente defendió su gestión exhibiendo el logro de un presupuesto sin déficit fiscal y la eliminación de la emisión monetaria para financiar el gasto público. Aseguró que la economía argentina ha encadenado dos años de crecimiento tras salir de la recesión y destacó la transformación de empresas públicas, citando el caso de Aerolíneas Argentinas, que según sus datos pasó de un déficit crónico a generar ganancias.
El mandatario trazó tres pilares para el crecimiento de largo plazo: la desregulación total de la economía, el fortalecimiento del capital humano y una apertura comercial agresiva. En este sentido, anunció planes para ratificar un acuerdo comercial con Estados Unidos, similar al alcanzado con la Unión Europea, y una reforma del Código Aduanero para facilitar las importaciones y exportaciones, especialmente en sectores estratégicos como el litio, el cobre y el agro.
Confrontación política y la «batalla moral»
Fiel a su estilo beligerante, Milei no ahorró críticas hacia los sectores tradicionales de la política. El discurso estuvo marcado por fuertes cruces con la bancada kirchnerista y ataques directos a figuras de la oposición. El presidente reafirmó su concepto de «moral como política de Estado», sosteniendo que la justicia social es «un robo» y que su administración no cederá en la batalla cultural contra lo que denomina la casta política.
A pesar de la tensión en el recinto, el mensaje presidencial buscó transmitir una sensación de optimismo sobre el futuro del país, asegurando que Argentina está ingresando en su «mayoría de edad» y dejando atrás décadas de decadencia. La estrategia de Milei parece clara, utilizar el capital político obtenido por la estabilización económica para forzar una transformación legal masiva, manteniendo la confrontación como herramienta para consolidar su base de apoyo frente a un Congreso que sigue siendo un terreno de disputa.




