La situación de los jubilados y pensionados municipales fue expuesta el jueves 28 de junio con la utilización de la Banca Ciudadana (o banca 19) exigiendo soluciones a la crítica situación del sector que integran no solo por los bajos niveles de ingresos, que está absolutamente ligada a la de las y los trabajadores activos y a la negociación que puedan sostener en el marco de la Mesa del Salario, sino porque se les ha generado una deuda en el Instituto de Previsión Social (IPS) y se enmarca en un contundente “llamado de atención acerca del perjuicio que las decisiones que vienen tomando el DE (Departamento Ejecutivo) junto al HCD (Honorable Concejo Deliberante) están ocasionando en nuestro colectivo social”.
La exposición se extendió por 14 minutos (el plazo reglamentado por la Ordenanza Municipal 6243 es de 10 minutos) y fue un claro resumen de la actualidad de ese colectivo. Hicieron uso de la palabra: Teresita Bordone, Diana Chiesa, Adriana Segovi, Isabel Salomone y Dolores Apraiz. Ellas expusieron la situación acompañada por un nutrido grupo de jubilados y pensionados presentes en el recinto.
¿Por qué los afecta la situación? Porque los aumentos que otorga el IPS dependen de los incrementos que los activos perciban en su salario básico. Y si esos activos no reciben aumentos tampoco lo tienen los pasivos. La auto convocatoria comenzó a fines de 2023 cuando la fuerte depreciación de la moneda y la pérdida de poder adquisitivo nos llevó a autoconvocarnos, ya que no tenemos representación gremial ni participación institucional sobre temas salariales. La política municipal de otorgar bonos en vez de aumentos reales empeoró la situación, ya que los bonos son discrecionales y no impactan en aguinaldo, antigüedad ni bonificaciones. Si esta modalidad continúa, quienes se jubilen en el futuro enfrentarán una caja previsional desfinanciada. Menos aumentos es menos aportes y menos posibilidades de tener una jubilación digna. La exposición alcanzó a un detallado informe del gasto cotidiano de los adultos mayores repartidos en insumos de farmacia y medicación; alimentos; alquiler de vivienda, mantenimiento o pensiones; pago de servicios públicos; limpieza, traslado y vestimenta etc.
Deudores del IPS
El hecho que terminó crispando el estado de ánimo de los damnificados fue cuando se agravó la situación luego de la última modificación de la Ordenanza Complementaria votada el 26 de marzo de 2026 en el HCD. Por ella los pasivos municipales pasaron a ser deudores del IPS “organismo que hasta la fecha no ha informado cómo ni cuándo comenzará descontar la deuda”. El tramo más enérgico fue cuando señalaron el grado de responsabilidades: “Tanta desprolijidad en la toma de decisiones, las urgencias para aplacar una realidad compleja y multifactorial, la no escucha de las advertencias que durante dos años hicimos sobre lo que veíamos que se iba a producir con la dirección que tomaban, las acciones apresuradas, modificación de la ordenanza complementaria a cada rato, plazos de pase de bonificaciones a salarios básicos, etcétera, lamentablemente, en este mes de abril pasado nos dieron la razón”.
Y agregaron: “Tanto la señora intendente y sus funcionarios, por lo menos imprudentes, como así también este cuerpo deliberativo que acompañó por acción u omisión todas estas decisiones, son responsables. La mayoría del colectivo de jubiladas y pensionadas trabajadoras municipales del 9 de julio se encuentra bajo la línea de indigencia, según datos del Indec”.
Finalmente expresaron que “Es urgente la apertura de un espacio de trabajo que incluya a todas y todos quienes estamos directamente vinculadas a las decisiones sobre las condiciones salariales municipales, quienes hoy pertenecemos al sector de trabajadores jubilados. Tenemos y queremos ser parte de la mejora de las condiciones materiales de cada una y de los trabajadores activos y pasivos de esta administración municipal”.





