Un estudio de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) revela que casi el 80% de los productores agropecuarios enfrenta severas dificultades para trasladar sus cosechas debido al pésimo estado de la red vial rural. El relevamiento, que fue realizado en colaboración con Aapresid, el Movimiento CREA y la Sociedad Rural Argentina, expuso la crisis que atraviesan los establecimientos agrícolas y ganaderos del sudeste bonaerense y la Cuenca del Salado.
De acuerdo con el diagnóstico, casi cuatro de cada cinco profesionales y productores encuestados definen la condición de los caminos terciarios como deficiente o crítica. Esta falta de mantenimiento provoca interrupciones prolongadas en el tránsito, lo que impide retirar la producción en los momentos oportunos de comercialización y encarece toda la cadena logística.
Impacto económico. sobrecostos y seguridad
Las consecuencias de circular por trazas deterioradas se traducen de inmediato en pérdidas financieras. Cerca del 60% de los productores consultados calcula que las deficiencias viales generan un sobrecosto logístico superior al 10%. Este incremento responde a la combinación de fletes más elevados, demoras operativas y un desgaste acelerado de los equipos de transporte.
El análisis detalla que el estado del terreno incrementan el consumo de combustible entre un 20% y un 30% en comparación con caminos estabilizados. A esto se suma la reducción en la vida útil de los neumáticos y la alta frecuencia de roturas mecánicas en los camiones encargados de trasladar granos y hacienda hacia los puertos y centros de acopio.
Al describir las fallas más comunes en las calzadas de tierra, siete de cada diez participantes denunciaron la existencia masiva de pozos profundos, mientras que un 82% constató deformaciones estructurales en la superficie de rodamiento, lo que eleva el riesgo de accidentes y vuelcos. La seguridad vial en el ámbito rural presenta indicadores igualmente preocupantes. Ocho de cada diez encuestados señalaron una inexistencia total o un deterioro avanzado de la señalización vial. Esta falta de mantenimiento expone a los conductores a situaciones de peligro extremo durante períodos de niebla o lluvias intensas.
Argentina cuenta con 500.000 kilómetros de caminos rurales, cifra que representa el 82% de la red vial total del país. A pesar de ser el canal por donde fluye la mayor parte de las exportaciones agroindustriales, su conservación ha sido relegada en la planificación de las políticas públicas a nivel municipal y provincial. El problema supera el plano estrictamente productivo. La imposibilidad de circular de manera continua altera la vida cotidiana de las comunidades rurales, dificultando la asistencia a las escuelas de campo, complicando los traslados ante urgencias médicas y favoreciendo el despoblamiento de las zonas agrarias.
Soluciones conjuntas
Frente a la insuficiencia de los servicios municipales tradicionales, el 70% de los consultados considera indispensable establecer mecanismos de coordinación entre los gobiernos locales y los productores para definir prioridades de intervención. En materia técnica, el 45% señala que la obra más urgente es la estabilización de los suelos mediante tosca o cemento para garantizar la transitabilidad permanente. El dato central del informe refleja la voluntad del sector productivo de involucrarse activamente en la búsqueda de soluciones. Siete de cada diez productores expresaron su disposición a integrar esquemas de gestión público-privada junto a las autoridades, con el propósito de fiscalizar la asignación de los recursos cobrados por tasas viales y asegurar un mantenimiento eficiente de la red.





