Con los votos prácticamente garantizados, el oficialismo explicitó el costo político del acuerdo que le permitirá avanzar con la Reforma Laboral en el Senado hoy en la sesión en la cual se buscará cerrar la media sanción de esta ley que represneta una bandera esencial para el gobierno de Javier Milei. Hubo un trabajo interno importante para lograrlo. Patricia Bullrich confirmó 28 modificaciones al proyecto original tras una negociación decisiva con la UCR, el PRO y bloques provinciales, claves para alcanzar la media sanción.
En una conferencia de prensa en la Cámara alta, la titular del bloque de La Libertad Avanza presentó el entendimiento con la oposición dialoguista como “la primera gran ley laboral en democracia” y destacó el respaldo de 44 senadores. “Es un cambio estratégico construido con el aporte de muchos bloques y provincias”, sostuvo. Detrás de esa foto hubo concesiones en los capítulos más resistidos por gobernadores y sindicatos.
Fondo de Asistencia Laboral: baja el aporte
Uno de los puntos centrales fue la modificación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el esquema diseñado para reemplazar el sistema tradicional de indemnizaciones. El texto original establecía que las empresas destinaran el 3% de los aportes de los trabajadores a la ANSES para conformar un fondo destinado a cubrir despidos sin causa.
Tras el acuerdo, ese porcentaje se reducirá: será del 1% para grandes empresas y del 2,5% para pymes, con la posibilidad de ajustarse hasta 1,5% y 3%, respectivamente. La propuesta fue impulsada por la UCR y apunta a morigerar el impacto fiscal sobre la ANSES y diferenciar la carga según el tamaño de la firma.
Cuotas sindicales y obras sociales
Otro eje sensible fue el de las cuotas solidarias sindicales. El proyecto original preveía eliminarlas, pero finalmente se mantendrán durante dos años con un tope del 2% del salario. Luego de ese plazo, pasarán a ser voluntarias. En el caso de las cámaras empresariales, la cuota se reducirá al 0,5% por el mismo período. Además, el aporte a las obras sociales permanecerá en el 6% y no bajará al 5% como pretendía inicialmente el Ejecutivo, un punto celebrado por la CGT.
En cuanto a los estatutos profesionales, Bullrich adelantó que quedarán suspendidos por 180 días para que cada sector adecue sus convenios a la nueva normativa. También se ratificó la prioridad del convenio por empresa sobre el de actividad, uno de los pilares de la reforma.
Marcha atrás con Ganancias
La mayor tensión con los gobernadores giró en torno a la reducción del impuesto a las Ganancias para sociedades, un tributo coparticipable que impacta de lleno en las arcas provinciales. Finalmente, el Gobierno retiró ese artículo. El resto del capítulo fiscal se mantuvo, aunque con el compromiso de avanzar en un esquema de reducción impositiva gradual que otorgue previsibilidad a las provincias. “Hay que bajar impuestos en los tres niveles del Estado”, planteó Bullrich.
Cómo será la votación
Según fuentes parlamentarias, la sesión se extenderá desde la mañana hasta la noche y la votación se realizará por títulos —que agrupan varios capítulos— para agilizar el debate. Primero se aprobará en general y luego en particular, instancia en la que se leerán las 28 modificaciones acordadas.
Con concesiones estratégicas y una mayoría ajustada pero firme, el oficialismo se encamina a obtener la media sanción de una de las reformas estructurales más ambiciosas del paquete legislativo.





