Por Juan M. Jara
La convocatoria a los tres consejeros municipales, que forman parte del Consejo de Administración de la CEyS Mariano Moreno, a responder unas preguntas de la comisión de legislación ampliada por el tema deuda con Cammesa, terminó en un situación con ribetes de vodevielle, tintes de bizarrismo y varias lecturas.
Para poner en contexto, por un pedido del bloque de La Libertad Avanza, la comisión de legislación del HCD convocó a los tres consejeros municipales (son 2 por el Ejecutivo – Casciola y Caressano / y 1 por el Concejo delieberamte – Novelino/ellos no responden a la CEyS) para preguntarles determinadas cuestiones sobre el conflicto legal entre la Cooperativa y Cammesa. Algo simple y directo. De hecho, respondieron las preguntas y se fueron. No hubo inconvenientes. La cosa vino después. Pero arrancó un par de días antes.
Hubo algunos contactos entre algun miembro de la CEyS durante el lunes previo para que estuviesen los abogados del estudio Jurídico que la representan, junto con la de Villa Gesell y Tres Arroyos, en la disputa con Cammesa. A lo que la respuesta fue siempre la misma: era una reunión cerrada y la convocatoria era puntualmente para los tres consejeros. Si habia intenciones de que hubiese alguien más tenian que presentar el pedido formalmente, de manera institucional, por escrito. No se hizo. Desde la CEyS, un miembro consultado dijo que, básicamente, hicieron todo bien, correctamente y que evidentemente, los concejales “no querian escuchar las respuestas” a las dudas que hay. Primer punto de disonancia entre los relatos.
El segundo punto de conflicto, una reunión convocada desde la Mariano Moreno para el martes entre concejales y los abogados patrocinantes. Segundo punto de discordia entre los relatos porque, la fuente de la Cooperativa, dijo que “se habia invitado a todos los bloques”. Pero en esa reunión no estuvieron ni el bloque de La Libertad Avanza ni el bloque Unión por la Patria (Defunchio-Crespo). Los ausentes aseguran que a ellos nadie los invitó. Uno de los presentes en la misma entendió que la invitación había sido para todos y eso se volvió a remarcar en la reunión. Pero hubo sillas vacías.
Las sesiones del HCD son públicas, puede ir quien quiera. A las reuniones de Comisión no, es algo interno. Tal fue el caso de la del miércoles. Como el tema era importante se hizo una “ampliada”, invitando al resto de los concejales que no forman parte de la comisión de Legislación. Algunos fueron, otros no, por diferentes cuestiones, pero estuvieron todos los bloques representados. La ausencia que llamó la atención fue la del presidente del HCD que es quien, eventualmente, ante un caso como el ocurrió, hace las veces de mediador y debe dar la cara en nombre del cuerpo legislativo.
Segun se supo, mientras se desarrollaba la reunión ampliada del Concejo, se presentaron un miembro de la CEyS, el escribano de la misma y dos de los abogados del estudio que la representan. Y acá también, las versiones se contraponen. Mientras que la fuente de la Mariano Moreno asegura que siempre “todo fue con buenos modales”, del otro lado mencionan actitudes casi de “desesperación y fomas improcedentes”. De hecho, relatan que uno de los abogados tuvo actitudes “al límite” con “trato bastante prepotente” hacia quien preside la Comisión, la concejal Defunchio, quien habria tenido que solicitar presencia policial para calmar al abogado.
Una situación incómoda que, según los presentes, expuso cierta marcada desesperación y una intención de saltar los reglamentps del HCD, porque ya se les habia explicado cual era el propceder correcto.
Como sea, la reunión era interna y, tal como nos explicaron, si se quería que hubiese alguien más además de los consejeros habia que haber presentado el pedido formal. La comprobación es simple: se presentó esa nota formal para pedir que estuviesen los abogados de la causa? La respuesta es no.
Y acá lo curioso: a quienes consultamos, todos coincidieron que si se hubiese seguido el caminito formal la respuesta hubiese sido positiva. Pero no fue así. Desde la Cooperativa argumentan dias anteriores se pidió en persona poder estar. Pero nunca llegó la carta formal.
El tema es casi de manual y deja a la intemperie desconocimiento y desesperación. Una de las fuentes consultadas explicó que “guste o no, el Concejo Deliberante tiene sus normas, que pueden estar bien o mal, pero hay que respetarlas. De antemano se dijo que para esta ocasión no estaban convocados los abogados, que podrían venir en otra oportunidad si así lo deseaban o si la comisión lo veía pertinente, pero no era la convocatoria para ellos. Se le dijo varias veces y distintos actores, por lo que tengo entendido. Lo del miércoles fue un hecho bizarro, de querer avasallar lo establecido y crear un mal momento para todos”.
Esta gestión del CEyS tiene sus puntos a favor. Pero también tiene un acumulado en el «Debe», principalmente, desde lo judicial. Su crédito jurídico está en rojo por una seguidilla de decisiones que, desde los primeros años de esta administarción eléctrica al dia de hoy, le vienen costando a los asociados una millonada. Por si alguno se suma en esta temporada, hacemos un resumen, cual serie de plataforma. Saquen sus calculadoras.
El punto de partida de esta seguidilla fue la demanda laboral del ex gerente Federico Raineri que, recordemos, públicamente se expresaba a los cuatro vientos que iba a costar cero pesos porque habia entre 13/14 causales de despido justificado. Bueno, no solo la Justicia desestimó todas esas causales, sino que, además, la cosa terminó saliendo un poco más de cero pesos: aproximadamente 22 millones, de los cuales 14 fueron para el ex gerente y el resto dividido en costas de abogados, multas, tasas judiciales, etc. Pero a eso, casi un año despues del dictamen, el abogado contratado por la Cooperativa porque en su momento “no confiaba en los abogados locales” (declaración pública que le costó al presidente un llamado de atención del sector judicial…al cual pertenecia por entonces) terminó embargando a la misma CEyS por otros casi 4.5 millones (embargo trabado sobre la cuenta del Banco Credicoop agosto del 23 o 24). Motivo? Aparentemente un mal entendimiento a la hora de definir los honorarios. Y eso que era un abogado “amigo”.
Al pozo acumulado, también hay que sumarle los otros juicios laborales ya ejecutados (por acuerdo o sentencia judicial). Al día de hoy son los casos de Bonoldi, Dimasi, Soracco y Lostia, que le costaron a la CEyS (por ende, a los asociados) cerca de 256.080.895 millones, más otros 97 millones de pesos en gastos de honorarios de abogados, tasas de Justicia y peritos.
Pero hay más, porque hay otros reclamos laborales en curso, aun sin resolver, por un total de 442 millones aproximadamente. Y para cerrar, a todo esto hay que agregar los 1080 millones que reclama Cammesa.
Entonces, en base a esta experiencia, el fallo de noviembre pasado más el del 31 de marzo último, por un error técnico de plazo de presentación, sumado al incidente en la Comisión del HCD, explican un poco la sensación de “cierto nerviosismo”. Lo cual sería lógico. Las cifras son astronómicas. Y las responsabilidades? No las hay?
Habrá que tener cuidado al vociferar el discurso de “Vamos ganando”. Depende en cual de los juicios, puede que sea una posíbilidad. Las causas aun están abiertas. Pero, a la luz de los antecendentes y de los dos ultimos fallos, la situación no parecería enmarcarse en esa mirada.
Justo que estamos transitando un nuevo periodo malvinero, recordemos que esa misma frase se repetía muy seguido allá por 1982. De más está recordar como terminó aquello, lo caro que nos salió y les salió a los responsables. Cuidado. La historia, auque sea en distinto ámbito, a veces tiende a repetirse.





