El bloque de concejales de la Unión Cívica Radical presentó un proyecto de comunicación que canaliza los urgentes reclamos de los habitantes del barrio Walter Batistella. Para profundizar en los ejes de la iniciativa, dialogamos con el presidente de la bancada, Ignacio “Nacho” Palacios, quien detalló las problemáticas de infraestructura y la falta de respuestas del Ejecutivo municipal.
TPT – El proyecto surge directamente del contacto con la comunidad. ¿Cuál es la situación actual en el barrio?
Nacho Palacios – Los vecinos vienen reclamando hace tiempo y han presentado firmas en la Municipalidad. Pareciera que el barrio ‘Walter Batistella’ es la espalda del corralón municipal; las autoridades no miran hacia atrás, enfocan su gestión del corralón hacia el otro lado de 9 de Julio, dejando a este sector en un estado de abandono absoluto. Con las últimas lluvias, los caminos se volvieron intransitables. Además, hay una falla estructural grave: los desagües del barrio quedaron más altos que los niveles de las casas, lo que genera anegamientos inevitables cada vez que llueve.
A esto se suma la falta de mantenimiento en la avenida Compairé, que es una de las principales vías de acceso. Como entran y salen camiones a altas velocidades y no hay controles, las calles se destruyen y se genera una enorme inseguridad para los chicos que andan en bicicleta y para todos los que transitan por la zona. El otro punto crítico es la plaza: hace diez años se planificó un barrio modelo con 250 lotes que creció muchísimo, pero la plaza sigue siendo un baldío. Apenas plantaron tres árboles; no está urbanizada y los vecinos no tienen un espacio público digno. Ya el año pasado la Secundaria N º 13 presentó un proyecto sobre esto en la sesión estudiantil que fue aprobado, pero seguimos esperando que las autoridades le presten atención a esta parte de la ciudad.
TPT- Lo que menciona de la Secundaria 13 expone una realidad frecuente: excelentes proyectos estudiantiles que se aprueban pero terminan archivados, lo cual resulta muy frustrante para los jóvenes. Volviendo al tránsito, ¿qué tan urgente es el pedido sobre la avenida Compairé?
IP- El planteo es central y permanente. La avenida Compairé se utiliza como vía de entrada y salida hacia la Ruta 65, y los camiones circulan a velocidades peligrosísimas. El proyecto de los alumnos de la Secundaria 13 se enfocaba justamente ahí, porque los chicos ya no pueden usar la bicicleta ni la moto de manera segura. Si el Municipio planifica e impulsa la creación de un barrio, este debe contar con la infraestructura y las medidas de seguridad adecuadas desde el inicio. No se puede dejar el crecimiento urbano a la deriva.
TPT- El barrio no tiene ninguna calle interna pavimentada, ¿verdad?
IP – No, ninguna. Está todo en tierra.
TPT- Pavimentar sería el camino ideal para avanzar en la urbanización, aunque entran en juego los presupuestos locales. Sin embargo, al recorrer la zona se evidencia que ni siquiera el mantenimiento básico de la tierra es satisfactorio.
IP – Es que directamente no existe el mantenimiento. La semana pasada, antes de presentar esta iniciativa en el Concejo Deliberante, hablé con el secretario de Obras Públicas para transmitirle la urgencia, ya que las calles están intransitables. Con respecto al pavimento, hay que buscar alternativas: un mejorado, por ejemplo. Los mismos vecinos manifestaron su disposición a costear parte de las obras mediante contribución por mejoras; no se quedan de brazos cruzados esperando que el Estado les resuelva todo. El problema es que pasan los años y las fallas de fondo, como los canales de desagüe sobreelevados, empeoran la situación diaria.
TPT – De los puntos que menciona, el escurrimiento del agua y los desagües parecen ser la prioridad absoluta. ¿El proyecto abarca alguna otra problemática?
IP – Esos son los cuatro ejes centrales del barrio ‘Walter Batistella’. Resaltamos lo de la escuela porque es tal cual decís: las instituciones generan ideas valiosas que se aprueban y luego quedan en la nada. Por otra parte, a raíz de las reuniones en el barrio, tuvimos que presentar un segundo proyecto debido a una preocupación creciente: la aparición de serpientes en la zona urbana de 9 de Julio.
TPT – ¿En qué sectores detectaron esto?
IP – Comenzó en el barrio ‘Walter Batistella’, donde los vecinos nos compartieron imágenes, pero luego recibimos reportes similares de los barrios Brasilia y en El Provincial. Hay un alerta vigente del Ministerio de Salud de la Nación para estas regiones: los excesos hídricos desplazan a los reptiles de su hábitat natural hacia las poblaciones cercanas, aumentando el riesgo de mordeduras. No buscamos alarmar a la población, pero el secretario de Salud y el gobierno municipal deben tomar medidas preventivas urgentes ante este panorama.
TPT – Mencionaste que dialogaste con el secretario de Obras Públicas. ¿Cuál fue su respuesta concreta?
IP – Fue la respuesta habitual: que lo van a evaluar, que están complicados con los recursos, pero que lo tienen en agenda y que me quede tranquilo. Es una charla cordial y con aparente buena voluntad, pero que no se traduce en acciones concretas. Mientras el tiempo pasa, el barrio está cada vez peor.
TPT – Te transmito una inquietud que nos llega de un oyente, Martín, quien pregunta por la proliferación de lagartos, ratas y serpientes en las inmediaciones del basural municipal. Esto nos traslada a otro punto de la ciudad.
IP – El vecino tiene toda la razón y es una problemática idéntica. La cantidad de animales que surgen de ese sector es tremenda y existen numerosas fotos en redes sociales que lo comprueban. Esto es una consecuencia directa de la falta de limpieza y mantenimiento por parte del Municipio. Estas plagas transmiten enfermedades y generan un foco insalubre. Debemos actuar y prevenir antes de que ocurra una desgracia. El exceso hídrico combinado con el abandono estatal produce esto; no estamos inventando nada, son procesos ambientales lógicos que el gobierno local debe prever y mitigar”.
TPT – El proyecto de comunicación para el barrio ‘Walter Batistella’, ¿ya tomó estado parlamentario?
IP – Sí, ingresó formalmente en la sesión anterior. Esperamos que sea tratado en el próximo encuentro. Sé que el proyecto referido a las serpientes avanzó en las comisiones y llegará al recinto. Muchas veces los concejales del oficialismo piden tiempo con la expectativa de que el Ejecutivo solucione el problema antes de que se vote la norma, pero lamentablemente esas soluciones casi nunca llegan.
TPT – Permítame ser pesimista al respecto. El proyecto puede ingresar, debatirse y aprobarse por unanimidad, pero el verdadero desafío es que se ejecute. El Concejo Deliberante suele transformarse en un filtro donde las demandas de mejoras —calles, desagües, iluminación o espacios públicos— quedan reducidas a expresiones de deseo sin concreción real.
IP – Ahí radica el núcleo del problema: hay un engranaje institucional que no funciona y es el Departamento Ejecutivo. El camino democrático es claro: el vecino traslada su inquietud, el Concejo Deliberante lo escucha, lo debate y legisla. Después, el Ejecutivo debe ejecutar. Eso no está pasando y es una falla institucional que arrastramos hace años. Nos pasa a los concejales de la oposición y les pasa a los estudiantes en sus sesiones.
Nuestra labor no se limita a firmar un proyecto; golpeamos las puertas de las secretarías y buscamos respuestas. Entendemos que no todo se puede resolver de la noche a la mañana, pero el vecino merece precisiones. Por eso exigimos que se fijen plazos ciertos en la planificación de las obras. Lamentablemente, el Ejecutivo está fallando sistemáticamente, desde responder los pedidos de informes hasta publicar las ordenanzas vigentes. Esta degradación institucional se traduce, de forma directa, en un deterioro de la calidad de vida de todos los nuevejulienses”.






